Página inicial        |       Archivo de ediciones        |        Contáctenos        |        Directorio        |        pl
logo
Porsche Cayman S: athleticus maximus

Ubicado entre los modelos 911 y Boxster este nuevo miembro de la familia Porsche promete conquistar su propio lugar entre los deportivos pura sangre.

El portafolio de productos Porsche se enriquece con este nuevo modelo, cuya personalidad propone una identidad única que será apreciada por el público seguidor de los autos deportivos de pura cepa.

El nuevo Porsche Cayman S llena el espacio entre el descapotable Boxster y los modelos 911, en toda su extensión.

Si bien el Cayman S fue concebido a partir del Boxster, de acuerdo a su desarrollo fue tomando características más deportivas hasta conseguir su propia identidad, conformada por un 29 por ciento del Boxster, 51 por ciento del Carrera 911 y 20 por ciento de novedades.

Su lenguaje, de formas atléticas, se logra con volúmenes convexos y cóncavos entrelazados con líneas de rico flujo visual que, en conjunto, dan la apariencia de músculos tensados.

Su carrocería evoca al exitoso 904, comúnmente llamado GTS, así como al 550 Coupé.  Sin embargo, su validez cronológica actual se obtiene con la aplicación de elementos exigidos por el conductor moderno, tal como el espacio para dos maleteros, tanto trasero como anterior, integración ergonómica del habitáculo, la imagen agresiva pero agradable y, además, la amplia atención al tema seguridad.

En el aspecto aerodinámico el Cayman S es producto del cuidado hasta en el mínimo detalle.  Su alerón posterior, oculto a bajas velocidades, le ofrece un empuje de 10 milésimas, alcanzando un asombroso coeficiente Cx=0.29.  El resultado es una estabilidad superior en ambos ejes, tanto así que, a 270 Km/hora, el eje delantero sólo se descarga en 14 Kg.

Los valores dinámicos superan a los ya sorprendentes valores del Boxster, considerándose su rigidez torsional igual a la del 911.  Esto ofrece control estructural al cruzar, permitiendo mayor estabilidad aun en altas velocidades.

El motor central está montado para que su efecto, sobre el comportamiento dinámico, sea neutral debido al adecuado reparto del peso en ambos ejes, mejorado aún más gracias al diseño de su carrocería.  La posición de la planta motriz se evidencia a primera vista por su línea lateral y las tomas de aire ubicadas justo detrás de la línea vertical de las puertas.

De seis cilindros opuestos, tipo boxer, su motor es una evolución del utilizado en el Boxster, pero se ha implementado el sistema de distribución variable tipo Vario­Cam Plus adoptado directamente del 911 Carrera.  El resultado son amplios rangos de potencia y torque, con un consumo más que adecuado para un auto de su tipo.  La planta poder del Cayman S es producto de más de 10,000 horas de ensayos dinamómetros y dos millones de kilómetros recorridos en pistas de pruebas.

La transmisión puede ser manual, de seis velocidades, o Tiptronic S, de cinco cambios.

Con el paquete Sport Chrono este auto ofrece prestaciones de frenado y suspensión superiores, además del cronómetro integrado al tablero para prácticas deportivas en pistas de carreras.

La denominación “S” de este modelo deja abierta la posibilidad de variantes como Turbo o Carrera, es decir, el esperado éxito del Cayman S podrá tener fases posteriores y extender así el ciclo de vida del modelo.

Aunque el Cayman S tiene la línea general Porsche, sus tomas de aire frontales y luces neblineras le imprimen carácter propio.
Tras el volante del Cayman S

La primera impresión que se tiene al subir es de incomodidad, pero en pocos momentos el conductor se integra al habitáculo con la sensación de que el auto es una extensión del cuerpo.

Al arrancar el poderoso motor, la potencia se siente en su completa dimensión, como producto de su puro funcionamiento deportivo, pero sin que el ruido supere el volumen del sistema de audio o de la conversación.

La disponibilidad de potencia se encuentra aún en bajas revoluciones, desde unas 1,500 rpm hasta  las 6,000 rpm, de manera que siempre el conductor tendrá aceleración y par motor a su disposición para cuando considere conveniente una respuesta rápida del auto.

La transición entre velocidades es suave y muy bien empalmada, lo que permite una continuidad coordinada entre una y otra, tanto cuando se desarrolla rapidez o bien cuando se disminuye a través de la compresión del motor.

Su comportamiento dinámico neutro es realmente sorprendente.  Este carro permite el “manejo sobre rieles” propio de los deportivos más avanzados.  Si en algún momento, de manera ntencional, se pretende provocar sobreviraje, el automóvil corrige a través de su sistema de estabilidad, y el subreviraje es virtualmente inexistente.  Su seteo final tiene características de vehículo para rally.  En pocas palabras, el control es total aun en curvas difíciles a velocidades altas.

.

El interior deportivamente ergonómico envuelve cómodamente a sus ocupantes.

El Cayman S es muy ágil en curvas entrelazadas, bastante rígido, conrespuesta al timón y control máximo.  Se puede decir que es noble,dócil, benigno y bueno para el conductor exigente.  A pesar de que sususpensión es rígida, es cómoda, un compromiso muy difícil de encontrarentre ambos aspectos.

Otro elemento sorprendente es la capacidad de frenado.  En especial,cuando se trata de la versión con frenos cerámicos, este vehículo frenacon estabilidad y rapidez.

En resumidas cuentas, este carro constituye una valiosa opción paraaquellos conductores que gustan manejar de una manera atlé­tica,divertida y segura y go­zar cuando van al volante

El Porsche Cayman S en primer plano, Baco al fondo, en la cuna del vino Chianti.
Conversando con Walter Röhrl

Dos veces campeón del mundo de rallies, ídolo del deporte motor en los años 80 y una personalidad de talla mundial, Röhrl es piloto de pruebas master de Porsche, y con él compartimos gratos momentos en la presentación de este nuevo modelo.

MM: ¿De dónde le vino el interés por los autos?
WR: Del ski en nieve.  Siempre lo he practicado, además del ciclismo en todas sus disciplinas.  Un día, un amigo me insistió probar correr en autos, ya que manifestaba balance y concentración en el ski.  Así lo hice y le he dedicado casi toda mi vida a los carros.

MM: ¿Cuáles son los puntos clave para este deporte?   
WR: Creo que son dos: capacidad de concentración y maniobrar el timón lo menos posible.  Parece irónico pero mantener el auto recto es la clave para avanzar más en menos tiempo.  Poder maniobrar poco sólo se logra cuando se tiene control total del auto y la dinámica de masas del mismo.

MM: De los pilotos actuales del WRC, ¿quién cree que es el mejor?
WR: Sebastián Loeb, sin duda alguna.  Es suave, preciso, casi no mueve el timón.  Es un gran atleta que ha trasladado su capacidad de balance, obtenido en la gimnasia olímpica, a los autos.  Loeb está llamado a ser el mejor piloto de principio de este siglo.

MM: ¿Qué rutina especial tenía cuando era piloto activo?
WR: Nunca tomaba ni una gota de alcohol ni café o ingería bebidas que no me dejaran dormir.  Nunca me acosté más allá de las 11 de la noche y era vegetariano.

MM: ¿Cuál era su meta deportiva?
WR: Ser el mejor.  Durante 25 años traté a diario de ser el mejor del mundo.  Renuncié a tener hijos, porque todos los pilotos que conocí se tornaban más lentos al tenerlos.

MM: Pero, ¿ha tenido el apoyo de su familia?
WR: Sí.  Mi madre todavía me acompaña en algunas prácticas o competencias históricas.  Por cierto, hace unos días la llevé a Monza, a bordo de un Porsche Carrera GT.  En la autopista alemana, sin límite de velocidad, íbamos a 340 Km/hora, y ella me dijo: “Walter, estás corriendo mucho últimamente”.  Entonces bajé la velocidad a unos 240 ó 250 Km/hora, y ella me volvió a decir: “Así me gusta.  Debes tener más cuidado y conducir a esta velocidad”.  

Por:  Néstor A. Larrazábal B.




Otros artículos en esta sección