| Los héroes virtuales de la General Motors |

Tal fue el caso de Transformers, cuya raíz se nutre de esta industria, puesto que Autobots y Decepticons (buenos y malos, por si no lo recordaran), son robots de altísima tecnología que mutan en autos de toda clase: Optimus Prime, el jefe de los buenos, cambia a un cabezal con su trailer, mientras el malo, y como excepción, se convertía en la versión original en una pistola Walther P38.
En la serie animada los autos eran de varias marcas y de diferentes modelos, pero en ésta, dirigida por Michael Bay y centrada al ciento por ciento en espectaculares efectos especiales, los Autobots son todos fabricados por General Motors Company (GM). La razón por la cual GM buscó protagonizar en esta cinta es simple y todo el mundo lo sabe también, la empresa no pasa precisamente por un excelente momento puesto que sólo en junio pasado tuvo un leve desliz del 24 por ciento en ventas, en Estados Unidos, no así en América Latina.
“Esta es una magnífica oportunidad para que General Motors presente sus productos ante millones de personas”, estima Tim Calkins, profesor clínico de mercadeo en la Escuela Kellogg de Gerencia, de la Universidad Northwestern, porque “la mantiene vigente y genera expectativa”. “Si bien es cierto que un filme no hará que la gente llene los salones de venta, hará que los productos lleguen a ella en un ambiente distinto”, agrega.
Entre estas estrellas se cuentan el Pontiac Solstice, el Hummer H2 y el pickup GMC TopKick. Uno de los encargados de supervisar los acuerdos entre GM y Hollywood, Dino Bernacchi, afirma: “Somos los héroes, nuestros cuatro vehículos son los buenos muchachos y cada uno se complementa con las personalidades que representan”.
Lo más interesante es que, en este caso, los ejecutivos de GM no tuvieron que correr para conseguir los papeles, al revés, Hollywood fue a buscarlos incluso antes de que presentaran al Camaro Concept Coupé en el Salón del Auto de Detroit en 2006. “Este es el rubí de los rubíes para una empresa automotriz”, dijo Michael Bay al respecto, quien ya había trabajado con GM en Bad Boys II y Armageddon. Además fue director de dos anuncios para Chevy. Sin embargo, Bay había pensado al principio en incluir a un escarabajo amarillo VW para el papel de Bumblebee. Pero cuando vio al Camaro en la exhibición y después ya en su versión de línea de producción, quedó convencido de que éste era el modelo de su predilección.
“Se trata de la unión perfecta porque es un carro músculo con el estado actual de la tecnología, pero tenía el inconveniente de que no estaba aún en producción”, explica Bay. En cambio, para Steve Tihanyi, quien en ese momento asesoraba el acuerdo con GM, no lo era, puesto que también comprobaba que la empresa tuviera listos, para antes del inicio de la filmación, la carrocería de fibra del citado Camaro y sabía que estaría a punto para la fecha acordada.
El Solstice, de Pontiac, ganó la audición para el papel de Jazz, el cual originalmente le correspondía a un Porsche en la caricatura y también tuvo que ser fabricado para la película, porque en ese momento sólo se vendía como convertible y Bay lo necesitaba como un hardtop gris.
¿Quién mejor para rescates que un Hummer H2? A éste le toca el papel de Ratchet, pintado de verde amarillo claro fluorescente, modificado con un winch y un guardagolpes frontal, palas laterales y luminarias extra. El rudo fuera de caminos, Ironhide, es representado por el pickup TopKick equipado con una planta poder diésel Duramax.

A pesar de todo hubo un lugarcito para Ford, como patrulla de policía, un Saleen Mustang, pero es un Decepticon... Es obvio pues que GM apostó por buscar grandes audiencias, en especial para su Camaro. “De hecho promocionamos lo mejor que tenemos, como el Hummer H2, como el Solstice y el Camaro, carros que serán lo mejor y la moda para toda una nueva generación”, dice Tihanyi.
Por supuesto, el estreno de Transformers no es sólo sino el principio de muchas oportunidades para GM: en diciembre será lanzado el DVD que generalmente se vende en versiones normal, ancha y especial. Y Hasbro, el gran fabricante de juguetes de toda clase y para coleccionistas, ya empezó a vender los de esta producción. Por restricciones legales y éticas, esta empresa pidió cambiar a Megatron de pistola a jet interestelar, porque no puede vender réplicas de armas.
Además habría un problema topológico difícil de resolver, puesto que no es fácil desarrollar un algoritmo que permita explicar cómo un gigante como este robot cabe en el espacio del arma. Dicho sea de paso, el productor Lorenzo Di Bonnaventura afirma que las transformaciones se basan en algoritmos matemáticos.

Como en este mundo todo tiene un costo, GM se ha encargado de promocionarse junto con el filme por medio de una millonaria campaña masiva e internacional que incluye entrevistas, anuncios y dos sitios en Internet: www.autobotsrollout.com y www.chevyautobot.com, en el último, el usuario puede crear su propio Autobot.
La inversión en la producción de la película, cualquiera que haya sido porque no se han publicado las cifras, apoyada por el gobierno de Estados Unidos con aviones y otra infraestructura más que todo militar, rendirá sin duda beneficios: “hablamos de una producción que podría generar entre USD$700 millones y USD$1,000 millones en todo el mundo. No siempre se tienen estas oportunidades”, explica Tihanyi. Y que conste, podría tratarse del primer éxito de GM, porque es evidente que director y productores han dejado suficientes razones para continuarlo en una secuela, siguiendo la tendencia actual en Hollywood de completar trilogías. De hecho, ya se anunció que el estreno de la secuela está programado para 2009.
Edición de textos, León Aguilera Radford.
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