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Autos por internet

La venta de automóviles usados ha encontrado en Internet uno de sus mejores escaparates.  En Guatemala tanto empresas como particulares se han subido al vagón de esta tecnología, pues la consideran más práctica y cómoda para comprar un vehículo usado.  Pero cuidado, pues los fraudes están a la orden del día.

 Por Internet?  Sí, por Internet. Aunque no se lo envíen a vuelta de correo, ahora es posible seguir todo el proceso de compra de un carro de segunda desde una sala virtual en su casa u oficina.

En Guatemala el comercio electrónico avanza a paso lento pero firme, señalan algunos estudios.  Cada vez se puede comprar cualquier cosa a través de este medio y los automóviles usados no son la excepción. Sin embargo, las experiencias en este campo son variadas, unas buenas, otras malas. Unos lo aconsejan, pero otros han quedado defraudados.

Por ejemplo, Felipe Rodríguez tiene contactos con representantes de compañías subastadoras.  “Miramos el carro sólo por fotos, pero no sabemos realmente cómo está el motor y el resto de la carrocería.  Realmente es un riesgo que uno se corre”, expresa Felipe. Pese a ello, este internauta se ha arriesgado y hoy tiene un par de años de traer carros de Estados Unidos, país donde se realiza la mayor cantidad de subastas de vehículos usados. 

“Uno paga dependiendo de las condiciones del carro, del modelo y de las millas. Ya uno sabe cuando un auto está caro”, dice.  Algunos de los automotores están chocados, pero se les hacen los arreglos necesarios y se venden muy bien, explica.

Pero la experiencia de Felipe no es la misma de Andrés Rodríguez.  Éste decidió traer un vehículo Honda modelo 2005 que vio en una subastadora.  “Cuando lo vi, sólo tenía un pequeño golpe en una lodera, me emocioné y decidí pagar 1,000.00 dólares por él, aparte de los 1,200.00 dólares que cobran por mandarlo”, señala.

Después de dos meses de espera por fin le avisaron que su carro estaba en una almacenadora de Puerto Barrios.  Emocionado fue a recogerlo. Sin embargo, recibió una desagradable sorpresa.  El techo del automóvil venía colapsado, una de las portezuelas tenía un golpe fuerte y estaba todo rayado.  A nadie pudo reclamarle, pues no había responsable directo.

Un riesgo a la vista

Quienes visitan estas subastas en busca de vehículos de segunda mano, saben que muchos de los automotores están chocados, han sido decomisados, recuperados después de un robo o simplemente vendidos por las aseguradoras.

Pero también hay empresas que están en este negocio.  Un ejemplo es el Automático, que desde hace años se dedica a la venta de automotores.  Ahí cuentan con salas virtuales donde el interesado hace la compra directamente en las subastas donde está registrada esta empresa.

Una cámara transmite por la Red la subasta en vivo, incluyendo las especificaciones de cada carro.  El comprador escoge dentro del listado de docenas de miles de vehículos ofertados cada semana, porque encontrará de todo, desde automóviles exóticos hasta los más sencillos, es decir, podrá comprar uno que supere un valor de 80 mil dólares hasta uno de mil.

Luego de escoger el automóvil y cancelar el precio y el valor del embarque, la empresa se encarga de realizar los trámites para traerlo.  Aunque, claro, deberá cancelar una comisión dependiendo del valor del automotor.

A las subastas sólo pueden entrar los “dealers”, es decir, quienes tienen licencia para comprar y vender autos.  El permiso es otorgado por el gobierno del Estado y el Departamento de Transporte de Estados Unidos. Quienes tienen una empresa dedicada a la venta de automóviles son quienes califican para obtener tal licencia.

La Subasta y el Remate, www.lasubastayelremate.net, es otra de las empresas que en Guatemala utiliza Internet para ofertar en tiempo real un vehículo.  Es como estar físicamente en el remate, sólo que todo se hace por medio de una computadora, explica Ervin Cifuentes, gerente de operaciones.  Sin embargo, para ingresar debe adquirir su membresía por 100 dólares, la cual le permite ofertar durante un año.

Ojo con los fraudes

Como en todo negocio, la compra y venta por Internet tiene sus riesgos. Puede ocurrir que el navegante adquiera un vehículo, pague y después el vendedor desaparezca con su dinero.

Para evitar caer en manos de estafadores tiene que asegurarse de que la compañía a la que le comprará sea seria y responsable.  Además, usted debe poseer todos los datos de contacto que le confirmen la identidad del vendedor y la posibilidad de encontrarlo para hacer un reclamo en caso de que haya un problema posterior. Sin embargo, en estas comunidades hay una especie de garantía de confiabilidad, pues son empresas establecidas legalmente en Estados Unidos.

Un negocio en crecimiento

Los sitios que comercializan autos usando la Red se han incrementado en muchos países.  Por ejemplo, en Estados Unidos, eBay Motors es la página más popular para comprarlos.

En el cuarto trimestre de 2006, eBay Motors registró un volumen de negocio de 14,000 millones de dólares.  Ante este volumen de negocio, no es extraño que el portal en cuestión preste una mayor atención a la compra-venta de vehículos, ya que el año pasado se vendieron 42.5 millones de automóviles de segunda mano.

Sin garantía de agencia

Una de las preocupaciones a la hora de traer a Guatemala un carro de segunda es lo referente a una garantía y si encontrará repuestos localmente.   En este sentido José Javier Casas, gerente de Cofiño Stahl, señala que en el caso de los usados, la desventaja para el usuario está en la falta de garantía y servicio que proporciona una agencia.

A partir de ahí, el mantenimiento, garantía y confianza de los nuevos sobre los usados, es mayor, añade Casas.

Sin embargo, el ejecutivo de una distribuidora señala que en algunas agencias los propietarios de autos usados tiene la opción de llevarlos para que les realicen un diagnóstico y luego las reparaciones necesarias con la garantía que esto conlleva.

Recomendaciones para compradores

A pesar de las quejas de fraude, las subastas en línea continúan siendo una manera entretenida, eficiente y relativamente segura de hacer negocios, pero:

Antes de ofertar...  Familiarícese con el sitio de subasta.  Nunca dé por supuesto que las reglas de un sitio de subasta o remate son aplicables a otro sitio.

Averigüe todo lo posible sobre el vendedor... Guarde toda la información de su transacción.  Imprima la identificación del mismo, la descripción, hora, fecha y precio que ofreció por el automóvil.

Imprima y guarde una copia de cada mensaje de correo electrónico que envíe a la compañía de subasta o al vendedor y los que reciba de éstos.

Por Jeovany Ibañez




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