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Autos de ensueño: Pasarela de las vanidades

¿Cuál será el mejor lugar para presentar una primicia mundial de un carro hecho a la medida?  Sin lugar a dudas, el más elitista desfile de encanto y sofisticación: el Concours d’Elégance de Estados Unidos de América.  

Por encargo del coleccionista James M. Glickenhaus, el Ferrari P4/5 se ha conceptualizado, diseñado y construido enteramente por Pininfarina.  A partir de un Ferrari Enzo, la meta era producir una pieza única inspirada en los carros de carreras, que asombrara en las exhibiciones, pero que también permitiera disfrutar del camino.

Más de 200 componentes fueron desarrollados sólo para este carro a través de una constante interacción entre diseño y estilo; desde las luminarias frontales de bixenón, con un innovador sistema de luces amarillas y blancas, hasta los aros esculpidos en bloques de aluminio.

Su carrocería hecha en fibra de carbono se caracteriza por líneas y volúmenes orgánicos, evocadores de la musculatura deportiva.  La parte central está dominada por el parabrisas tipo concha que conjuga con sus puertas de alas de mariposa.  La parte trasera tiene un cobertor transparente para el motor, en forma de gota.

El diseñador responsable de esta obra de arte es Jason Castriota, quien se inspiró en los carros que triunfaron en míticas carreras de larga duración durante la década de los 60, como Le Mans, Nürburgring, Spá-Francorchamps y otras.

Especial atención se ha tomado al tratar el tema aerodinámico a través de un programa continuo de pruebas en el Centro Aerodinámico y Aeroacústico Pininfarina, de Grugliasco, Turín, Italia.  El objetivo fue que cada pieza exterior llenara funciones no sólo estéticas, sino también de mejora en el desempeño del auto, cuando va a alta velocidad, sin provocar estrés o fatiga a la carrocería.

El interior fue diseñado acorde a las instrucciones del cliente, dando la oportunidad de materializar ideas creativas difíciles de llevar a la realidad en vehículos de producción masiva.


Por Néstor A. Larrazábal B. 




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