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Porsche 911 Turbo

Esta marca vuelve a colocarse en la parte alta del reducido y exclusivo grupo de los súper autos con un vehículo poderoso, brioso y muy agradable de conducir.

Corrían los mediados de los años 70 cuando el 911 Turbo, conocido como Tipo 930, era utilizado para recolectar los adelantos tecnológicos que Porsche había aplicado con éxito en las competencias.

Al inicio era un auto de homologación, es decir, producido en ciertas cantidades, como volumen mínimo, para cumplir un requerimiento exigido al competir en algunas categorías de carreras de larga y mediana duración.  Para su aparición, en 1974, se construyeron 500 unidades, las cuales se vendieron inmediatamente después de conocer sus prestaciones, lo cual provocó la fabricación de otros 800 que se vendieron ese mismo año.

De esa manera surgió como una aplicación ciudadana de varios guerreros de las pistas.  Su proceso de adaptación a la vida civil fue casi instantáneo.  Era el segundo vehículo con Turbo alimentador de producción masiva.  El conductor asiduo de emociones lo colocó en su lista de prioridades y, posteriormente, sería considerado un parámetro para el segmento.

Apreciado con el tiempo

Se estima que más de dos tercios de los autos producidos por Porsche aún están en uso.  Por el alto valor de esperanza de vida útil de los autos de Stuttgart-Zuffenhausen, debe considerarse que el tercio que ya no funciona incluye las unidades destruidas por conductores poco diestros al volante.  Entonces se entiende por qué los  ve­hícu­los Porsche tienen un mercado secundario tan desarrollado, pues son apreciados y apetecidos a pesar de los años.

Más que una marca de autos Porsche es un referente de vida.  No es extraño que la mayoría de hombres deseen en algún momento poseer un auto de esta marca.  Y para las mujeres, cada día son más un símbolo de sus logros profesionales.

La atemporalidad del aprecio por un elemento material con connotaciones emocionales, fue expresada por el actual jefe máximo de Porsche, doctor Wendelin Wiedeking, al decir: “No dejamos de jugar porque envejecemos… envejecemos porque dejamos de jugar”.

Los Porsche y en especial el 911 Turbo son la mayor muestra del deseo humano por buscar nuevas emociones, sensaciones y permanecer positivos ante la vida.

En una ocasión el profesor doctor ingeniero H.C. Ferdinand Porsche, dijo: “Fabricamos automóviles que nadie necesita, pero que todo el mundo quiere tener”.  Con esa lapidaria frase se resume la aportación de Porsche al conductor: no es sólo números de desempeño, no es solamente lujo, ni únicamente alta calidad.  Es todo eso más espíritu con carácter vencedor y variables intangibles.

La nueva etapa de la leyenda…

La nueva versión del Porsche 911 Turbo es un automóvil completamente nuevo.  Cada sistema se ha mejorado para lograr un mayor desempeño deportivo, pero se ha incrementado su funcionamiento en lo referente a transmisión, tracción, frenado, comodidad, seguridad, confort, entretenimiento y mantenimiento.

Con relación al modelo anterior su potencia ha aumentado de 420 a 480 caballos de fuerza, mientras que el par ha pasado de 560 a 620 Newton-metros.  Es decir, un aumento sensible en su respuesta al acelerador.

Esa extraordinaria performance es producto de la alimentación asistida por dos turbocompresores de geometría variable (VTG), entregada a partir de un régimen bastante bajo: 1,950 revoluciones por minuto.

El tratamiento de esa energía es regido por un sistema de tracción integral capaz de entregar, controlada y continuamente, fuerza y rapidez.  Llamado PTM (Porsche Traction Management – Administrador de Tracción Porsche), el sistema electromagnético multidiscos reparte la energía en las cuatro ruedas, de acuerdo a la información que se tenga de variables como tracción, generación de fuerza y posición del auto, entre otras.

Para el confort el 911 Turbo ofrece dos tipos de amortiguaciones: normal, confortable y absorbente de las pequeñas imperfecciones de la carretera; así como Sport para endurecer la suspensión y con ello tener conducción deportiva.

El cambio de velocidades Tiptronic S sorprende en esta ocasión.  Trabajando conjuntamente con el VTG y el PTM se obtiene una respuesta más rápida que el más veloz de los humanos.  Es decir, los cambios son más precisos y rápidos, logrando los 100 kilómetros por hora en 3.7 segundos, mientras con el cambio manual se toma 3.9 segundos para lograr esa aceleración.

Ahora bien, si usted es un piloto experimentado con gusto y conocimiento de manejo deportivo, podrá equipar su 911 Turbo con el paquete Sport Chrono con overboost, el cual permite incrementar la fuerza producida por el motor en un momento determinado con sólo acelerar a fondo.  Al dejar de pisar el pedal de la gasolina el sistema se desconecta.  Con el overboost se incrementa el par, logrando 680 Newton-metro de torque.

Todo ese dinamismo fuera de serie es controlado a través de varios sistemas.  Inicialmente se tiene el llamado fast off de la caja de cambios Tiptronic que desacelera la velocidad superior en la caja, cuando se levanta el pie del acelerador, lo cual se traduce en mejor tracción de las ruedas, sobre todo en curvas sucesivas.  Y al conducir deportivamente, al maniobrar rápida y alternativamente el freno y el pedal, entonces la función fast back aumenta más velozmente el futuro cambio, es decir, al frenar en la entrada de una curva automáticamente coloca la velocidad con la cual se obtendrá el mejor desempeño al salir de ella.

Se deben mencionar los frenos delanteros adoptados directamente del Porsche Carrera GT.  Con discos de 350 milímetros de diámetro y mordazas de seis y cuatro pistones, adelante y atrás, respectivamente, el nuevo Porsche 911 Turbo está equipado con un servofreno que acorta la distancia de frenado, aún a velocidades altas.

Para mayor poder de frenado se ofrece el PCCB (Porsche Ceramic Composite Brake – Frenos Porsche de Composite Cerámico).  Este conjunto incluye discos cerámicos agrandados que disipan el calor de forma extraordinaria, lo cual se traduce en mejor poder de frenado.

Al volante de este súper auto

Al iniciar el manejo del 911 Turbo se comprueba el sentido de extensión del conductor que Porsche ofrece en sus autos, es decir, quien va al volante tiene un control total del movimiento del carro.

En las calles el auto se comporta como un sedán cómodo y dócil, con aceleración suave, dirección cómoda, además de una confortable respuesta al freno, lo cual se complementa con un dosificado desarrollo de las velocidades escogidas, tanto en condiciones de cambio manual como automático.

Al salir a la carretera abierta la reacción al acelerador toma otra dimensión.  Los 215 Km/hora se alcanzan en pocos segundos, la desaceleración por frenado es corta, el trato con las curvas es más que sobrado, es decir, el control es total, ya que el carro es neutro, sin la menor conducta sobreviradora o subviradora.

Luego de varios kilómetros de conducción, tanto con orientación deportiva como tipo paseo, la utilización del overboost es una invitación irresistible.  Al escoger esta opción, la suspensión se torna tan precisa y dura como un auto de pista, pero su aceleración genera fuerzas G tan fuertes que el conductor siente ser empujado confuerza hacia el respaldo del asiento.  Esta sensación sólo se presenta cuando se maneja un auto de aceleración de categorías superiores.

Después de más de 300 kilómetros recorridos, con aceleraciones, frenazos, curvas rápidas, manejo en poblados y pasos por caminos de distintos diseños, el conductor del Porsche 911 Turbo se baja del auto con ganas de seguir manejándolo, pero con un bienestar corporal similar o mejor que si hubiera estado manejando un sedán de la gama alta, de lujo.

Manejar un Porsche 911 Turbo no sólo depara emociones especiales, sino también ofrece el confort y comodidad de un auto de lujo, por lo que este deportivo es apto para el día a día, como un carro de uso para el trabajo citadino, para los viajes medios o largos y, sobre todo, para sentir la sensación de la velocidad con control y seguridad.

Y como si no fueran pocas bondades, el servicio del Porsche 911 Turbotiene que hacerse cada 30,000 kilómetros, algo poco común en los autosde su categoría.

Realizada en Jerez de la Frontera, España.
Por Néstor A. Larrazábal B.




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