Por cuarta vez en lo que va del año los motores rugieron a gran altura en Quetzaltenango, en donde se realizó otra carrera de cuarto de milla del Autoclub Xelajú con sorprendentes resultados.
Treinta y tres entusiastas del motor, entre ellos un capitalino y un equipo de Jalapa, que no pudo correr por problemas mecánicos, se dieron cita el pasado domingo 14 de mayo para probar destreza de pilotos y excelencia de máquinas entre las 8:00 y las 14:00 horas. También el directivo del Autoclub, Julio Weissenberg, compitió con un Cadillac modificado para el efecto.
En esta ocasión ya no fue necesaria la calificación de jueces debido a que el Autoclub adquirió semáforos digitales y fotoceldas, equipo que automaticamente mide con precisión digital quién llegó primero a la meta. Este equipamiento es caro y su compra indica cuán en serio se toma la gente de Xela la promoción del deporte motor en una zona geográfica que, por su altitud, exige más de las máquinas.
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