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1. El cuerpo de un niño no es una miniatura del cuerpo de un adulto, sino tiene partes más sensibles, especialmente su cuello y cabeza. Por lo tanto, las medidas de retención a bordo de los automóviles no pueden consistir en cinturones de seguridad más pequeños.
2. Hay algunas reglas de oro a la hora de sentar a los pequeños: un niño nunca debe viajar en brazos de un adulto, un simple frenazo o una colisión puede ocasionarle golpes a la criatura. Siempre debe utilizarse el cinturón de seguridad para inmovilizar los demás mecanismos de seguridad, como portabebés, cojines complementarios, sillas y demás.
3. Los niños no deben viajar en el asiento delantero como norma, pero, aún más, si el vehículo dispone de bolsa de aire para el copiloto (sistema de protección pasiva instalado en la mayoría de los automóviles modernos), su vida correría serio peligro en caso de accidente. Si los niños son mayores (entre seis y diez años) la bolsa de aire no les serviría de nada por su tamaño y, si son más pequeños y van en capachos o sillitas, puede provocarles la muerte. Por eso la mayoría de leyes de tránsito prohíben llevar a los niños en ese asiento.
4. Los sistemas de sujeción deben ser adecuados al tamaño y edad del niño. Nunca olvide que los pequeños no deben sacar la cabeza ni los brazos por las ventanillas del auto.
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