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Tus deseos de año nuevo

Primer testimonio:

Sexo sano en cuerpo sano
Siempre he sido un hombre centrado alrededor de mi cuerpo, de mi apariencia, y por eso he dedicado buena parte de mi vida al ejercicio.  He sabido que la obesidad reduce los niveles de testosterona y, por tanto, la libido.  Sin embargo, conforme pasé de la treintena me convertí en un comodón, fui dejando atrás las largas sesiones en gimnasios y el equipo que tengo en casa pasó al garaje.  Cambió mi cuerpo y mostró, lenta pero seguramente, las consecuencias de noches cerveceras, mojitos y otras delicatessen.  Hoy me propongo volver a mis viejas rutinas y cambiar así mi ritmo sexual de unas cuantas veces al mes, a por lo menos un día sí y un día no.  Por otra parte, una musculatura flexible me permitirá moverme sin mucho esfuerzo, agradando así a mi pareja”.  Francisco, analista de sistemas, 37 años, soltero.

Comentario técnico: El médico Jaime López indica que el propósito de Francisco tiene validez clínica, puesto que una buena salud se traduce en una mejor vida sexual, más plena y más frecuente.  Esto sube la autoestima al verse en un cuerpo atlético y físicamente descienden los niveles de colesterol.  Se maneja menor el estrés, dos causas comunes de disfunciones sexuales.

“Todo se vale dentro de la sexualidad si ambas partes la disfrutan en consenso y a plenitud”.
Julissa Martínez, psicóloga.
Segundo testimonio:

Realizaré mis fantasías
No he tenido mucha suerte en cuanto a llevar mis fantasías a la realidad, he tenido hasta ahora parejas un tanto conservadoras, carentes de imaginación.  Pero también a mí me ha faltado arrojo, atrevimiento, he sido un poco tímido y me he sentido apenado de pedirles a mis parejas las cosas que me gustan.  Eso se acabó.  Este año tendré que superarme en ese sentido, deberé aprender a comunicar lo que deseo: me gustan los escenarios distintos, no sólo hacerlo en el dormitorio.  Por ejemplo, me encantaría tener una sesión larga en la cocina, desde la adolescencia ese espacio de la casa me erotiza.  Mi fantasía favorita me ubica allí con ella, vestida de blanco, con tacones de aguja, preparando un platillo.  Mientras corre de un lado a otro la observo.  Cada cierto tiempo se quita una prenda, hasta quedar desnuda.  Y ya.  Aparte tengo otras fantasías relacionadas casi siempre con mujeres exhibicionistas, provocativas y sugerentes, 2009 será el año para ellas”.  Rodrigo, contador, sin compromiso, 25 años.

Comentario técnico: Julissa Martínez, psicóloga, comenta que las fantasías sexuales son fuente de bienestar y ayudan al crecimiento psicobiosexual del ser humano.  Algunas se llevan a la realidad y otras se quedan en eso, en fantasía.  En el caso de Rodrigo, la suya es realizable siempre y cuando cuente con el apoyo de su pareja.  Deberá comunicarle lo que desea, pero debe recordar que tal vez para ella ese escenario no sea el más estimulante.  Que se preste a participar no garantizará una retroalimentación total.  Todo tipo de intimidad es satisfactoria y plena si ambas partes, adultas, participan por voluntad propia.




Tercer testimonio:

Amor en el auto
Todo se puede en un Volkswagen, decía el anuncio.  El año entrante lograré, con ayuda de mi pareja, realizar una maratón que he venido incubando en mi cabeza desde hace mucho: probar 25 posiciones distintas en varios carros (porque algunas no son fáciles en espacios reducidos).  Es más, he llegado a pensar en instalar una silla de odontólogo en una Van modificada, pero el costo del vehículo y, sobre todo, el de los combustibles, me ha obligado a pensarlo despacio.  Como sea, parte de mis planes incluye conseguir algunos modelos, prestados o alquilados, empezando en Carnaval.  ¿Por qué en esa fecha?  No sabría explicarlo, pero lo que más me entusiasma es que mi pareja está de acuerdo conmigo en mis lúbricas intenciones.  No sé si llegue a tener el atrevimiento de intentarlo en movimiento, pero una escena de la película Revenge (en la cual Kevin Costner realizó un inolvidable recorrido erótico en un Jeep con Madeleine Stowe), me ha motivado a intentar imitarla”.  Roberto, gerente, 42 años, soltero.

Comentario técnico: “La fantasía de intimar dentro de un auto complace varios niveles en un hombre.  En este caso se trata de una regresión a la adolescencia o primeros años de vida adulta, puesto que a esa edad, por falta de dinero, es común usar al vehículo para tales fines.  En segundo lugar, es erotizar a un instrumento que identifica hasta cierto punto a la masculinidad: es seña de logro, de triunfo si se trata de un modelo caro, y de independencia.  En cierta forma indica inmadurez emocional por parte del sujeto, pero también su complicidad con un sistema que invita a la objetivización de las experiencias íntimas y al consumo como medio para afirmar la autoestima”.  Doctor Jorge Aldana, psicólogo.




Por León Aguilera




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