| ETS, un freno al placer |
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Tu vida sexual cambiaría por completo si un día te descubres infectado. Si una simple gripe te impide disfrutar a plenitud, sólo piensa un momento cómo sería saberte portador de uno de estos viejos enemigos de la humanidad.
ETS significa Enfermedad de Transmisión Sexual, algunas, como la sarcoptosis, llamada sarna, se pueden adquirir con sólo dormir en donde estuvo alguien que la padezca. “Cinco minutos de placer, una vida de traumas”, sentenciaba un viejo profesor de secundaria y a pesar de su tono moralista, al final de cuentas no dejaba de tener razón.
Antes, los catálogos con imágenes de pacientes infectados con sífilis, gonorrea y hoy VIH, además de otros males similares, circulaban sólo entre profesionales de la salud o bajo la mesa de mórbidos lectores casuales. Ahora los encontrarás en Internet y como medida profiláctica deberías verlos. Muestran síntomas dantescos. Verás hombres y mujeres con inflamaciones que pueden aparecer como pequeños granos o como laceraciones espantosas que no respetarán ninguna de tus partes íntimas ni tu rostro, labios, manos ni pies. No precisamente la mejor tarjeta de presentación para cortejar, porque aparte afectarán tu autoestima y capacidad para interactuar con otras personas.
Muchos hombres, es un secreto a voces, alardean de su promiscuidad como un baluarte del machismo. También de sus repetidas visitas a prostíbulos o de sus contactos con mujeres promiscuas. Antes de hacerlo, es bueno pensar en las consecuencias para la salud, el bolsillo y la vida familiar. Un piloto de taxi se jactaba, “yo no le temo al SIDA porque me basta con observar bien a una joven, evaluar cómo se viste y se comporta, cómo luce en general, para determinar si lo padece o no”. Hombre temerario, por calificarlo con un adjetivo que suene benévolo.
Los riesgos de adquirir una ETS por ignorancia son elevados, según la encuesta Sexo en Guatemala realizada por Prensa Libre en 2005. Un 43 por ciento de los encuestados reveló saber poco sobre cómo evitarlas y un 15 por ciento dijo no saber casi nada. Mientras un 74 por ciento reconoció que no le gusta utilizar preservativo cuando sostiene relaciones, otro 94.2 por ciento confió que teme quedar infectado, a pesar de que éste es un profiláctico eficaz.
Las ETS son ahora llamadas por varios profesionales ITS, o infecciones de transmisión sexual, porque una persona puede ser portadora de una de ellas sin mostrar síntomas. Tal fue el caso de un hombre, profesional universitario y de éxito en su carrera, quien de ninguna manera aceptaba someterse a exámenes ni tomar medicamentos: diez años después de padecerla empezó a sufrir los síntomas de la sífilis en su tercera etapa. Acudió al médico demasiado tarde y murió por una enfermedad curable desde hace décadas. Mientras tanto, podría haber infectado a varias de sus parejas.
Así como una simple gripe se adquiere por no lavarse las manos, las ETS atacan con tan sólo dejar de protegerse a la hora de sostener relaciones sexuales. Si quieres padecer alguna, de la larga lista registrada en los anales de la medicina, sigue las indicaciones del recuadro.
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Evita el uso del preservativo o utilízalo más de una vez. No te examines de manera rutinaria si sostienes una vida sexual activa con múltiples parejas. Asiste con frecuencia a prostíbulos, mejor ebrio o bajo los efectos de drogas, para que tus inhibiciones se desvanezcan.
No te examines por miedo, prejuicio o arrogancia para así permitir el desarrollo de estas enfermedades.
Las ETS son producidas por virus, bacterias, hongos, protozoos y parásitos. Entre las primeras cuentas con HIV, que desencadena el SIDA. Sigue el citomegalovirus (también adquirible por medio de la saliva y el contacto con la piel), la hepatitis B (los tipos A y C se obtienen por la ruta oro-fecal y de la D no se conoce su modo a ciencia cierta, pero se sospecha de las relaciones íntimas). También al herpes simple, del cual se cree aporta su dosis en casos de Alzheimer; papiloma humano que puede llegar a provocar displasias, cáncer oral, del cuello y cabeza, de la cervix, ano y del pene; molluscum, mononucleosis, sarcoma de Kaposi (asociado al Sida), entre otras.
Si prefieres a las bacterias cuentas con el Haemophilus ducreyi, una forma elegante de llamar al chancro; donovanosis, también llamada Granuloma inguinale o Calymmatobacterium granulomatis; Neisseria gonorrhoeae, o gonorrea; clamidia, uretritis no causada por gonococos; estafilococo aúreo de transmisión sexual y, por supuesto, la sífilis.
De los hongos obtienes prurito genital y otras infecciones. Entre los parásitos padecerías a la mencionada sarna y a las repugnantes Phthirius pubis o ladillas. Los protozoos te obsequian con tricomoniasis. ¿Quisieras más?
De este modo se transmiten otros padecimientos, desde catarros, pasando por amebas y giardias, así como algunos patógenos del tracto gastro-intestinal, producidos por shigelas, campylobacter o salmonelas. No creas que sólo por contacto directo, porque compartir juguetes sexuales es otro medio efectivo para adquirirlas. El sexo oral, entre otras, te herederá, si lo practicas con alguien enfermo, E. coli, herpes oral, un hongo llamado Cándida álbicans, de feos síntomas, además de influenzas y otras afecciones. La lista es larga y tediosa, pero sirve para ilustrar la diversidad de medios de transmisión de que se valen los patógenos para ingresar a tu sistema, por si te decides por alguno.
Según la encuesta Sexo en Guatemala realizada por Prensa Libre en 2005. Un 43 por ciento de los encuestados reveló saber poco sobre cómo evitarlas y un 15 dijo no saber casi nada. Mientras un 74 reconoció que no le gusta utilizar preservativo.
Por león aguilera
Fuentes: Eduardo Arathoon, infectólogo. Estudio Multicéntrico Centroamericano de Prevalencia de VIH/ITS y Comportamientos en Hombres que tienen sexo con otros hombres en Guatemala (EMC), Ministerio de Salud Pública, 2003. www.ops.org.gt/epc/sida/Informe%20tecnico%20HSH%20GUA%20version%20final%2014%20mayo%202003.pdf. La Semana Epidemiológica en Guatemala; julio de 2006, No. 28. http://epidemiologia.mspas.gob.gt/semanas/2006/SEM%20No%2028-2006.pdf
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