Instrumentos letales

Son conspicuos, están en todas partes: restaurantes, gimnasios, centros comerciales y eso porque allí uno los ve.  Cuando circulan en auto nunca se sabe, pero en Guatemala el hombre armado es un hecho tan común que pasa casi inadvertido.

En una ocasión una persona comentaba, "a mí, como hombre, no me hablen más que de mujeres, armas y caballos".  Tal actitud aún queda como atavismo en algún recóndito lugar de nuestro cerebro, ese que llamamos de reptil.  Tal vez sea muy macho exhibir un arma, y cuando la vemos casi siempre la imaginamos en nuestra mano apuntando en dirección opuesta.  Pero ¿qué pasa cuando nos apuntan con ella?

Las armas se fabrican para venderse, con la idea de que su uso final debería ser para la defensa.  Sin embargo, y como se comprueba a diario en titulares de los medios de comunicación en Guatemala, sirven como instrumento para que delincuentes de todo tipo cometan sus fechorías contra ciudadanos indefensos.

Como una introducción a este tema tan complejo, les ofrecemos hoy un análisis acerca de la tenencia de armas en Guatemala y su incidencia en la crisis de seguridad que vive el país.  Éste podría verse sólo como una compilación de estadísticas, pero la percepción cambia cuando nos damos cuenta de que estos objetos letales son cada vez más abundantes en nuestro medio.

La National Rifle Association, de Estados Unidos, ha promovido el lema que dice "las armas no matan, sino la gente".  Sin embargo, es cierto que a mayor población armada, más probable será que se usen esas armas en contra de otros.  De allí la necesidad de regular su uso, tenencia y comercialización.

Entre otros temas de esta edición, traemos a discusión un análisis de la situación del mercado inmobiliario en el país, el uso del color en la moda masculina y una interesante entrevista con Dionicio Virvez, productor chapín oriundo de Santa Eulalia, Huehuetenango, quien ha sabido triunfar en el competitivo y sofisticado mundillo de Hollywood.




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