Lima, ciudad de reyes

Hace más de 400 años fue bautizada como la Ciudad de los Reyes.  En 1988 la UNESCO declaró al Centro Histórico de Lima como Patrimonio de la Humanidad.  Quizá por eso, los limeños no dudan en llamarla la más hermosa de América.

Un paseo por el Centro Histórico de Lima, la capital de Perú, se convierte en un resumen de la riqueza pluricultural con que cuenta este país.

Si el visitante no sabe nada de arte, no es inconveniente para que disfrute de este recorrido, por medio del cual, de forma cercana y original, tendrá la posibilidad de observar costumbres, música y edificaciones de épocas preincaicas, incaicas, coloniales y republicanas.

Muchas de sus calles son angostas, pero llenas de pintorescas casas y edificios con más de cinco siglos de vida que miran hacia el Océano Pacífico.  Fascinantes museos, galerías de arte, artesanías en cada esquina, todo bañado por la brisa tropical.

Recorrerlas es atravesar toda una historia viva, observar con pasión tras las puertas de las altas casonas e ingresar a sus grandes patios y balcones barrocos.  Esta riqueza en sus palacios y casonas, iglesias y conventos que guardan innumerables joyas y obras de arte, llevó a la UNESCO a declararla Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Para hacer el recorrido utiliza ropa ligera y zapatos cómodos, no olvides tu cámara fotográfica y prepárate para experimentar la maravillosa fusión del pasado con el presente en cada una de sus calles.

Con el sello de la colonia

La aventura puede comenzar en la Plaza Mayor, punto central de la ciudad, donde destaca una pileta de bronce, hecha en 1651.

Aquí podrás apreciar el Palacio de Gobierno del Perú, conocido también como Casa de Pizarro -en honor a Francisco Pizarro, fundador de la ciudad-.   Está ubicado entre las avenidas Tacna, Grau, Abancay y el río Rímac.  Actualmente es la residencia presidencial y todos los días a las 11:45 horas se puede observar el cambio de guardia en el Patio de Honor.  En uno de sus patios hay una higuera y la leyenda le atribuye más de cuatro siglos y medio de vida.

Saliendo de allí continúa el recorrido por la Basílica Catedral de Lima, construida en 1535, donde se aprecia el estilo barroco renacentista utilizado en su construcción.  Después del terremoto de 1940 fue restaurada en su totalidad.  Su fachada está tallada íntegramente en piedra.  Cuenta con altares barrocos, rococó y otros de estilo neoclásico, una serie de pinturas y esculturas de los siglos XVII y XVIII, así como una sillería coral tallada en madera, obra maestra del arte colonial hispanoamericano.

En su interior descansan los restos de Santo Toribio de Mogrovejo, Segundo Arzobispo de Lima; de Francisco Pizarro y del famoso Arzobispo Goyeneche.

Otro de los edificios que forman parte del entorno histórico de la Plaza, considerado de interés patrimonial, es el Palacio Arzobispal.  Un atractivo importante lo constituyen sus balcones con celosías de cedro de estilo neocolonial, influencia artística que predominó en los años 20 del siglo pasado, cuando se construyó.

Aquí también apreciarás el Palacio Municipal y el Club de la Unión. Pero eso no es todo, el cuadrado colonial está rodeado por la Iglesia y el Convento de San Francisco, con patios decorados con azulejos sevillanos.  La basílica está construida sobre las galerías subterráneas o catacumbas, que sirvieron como cementerio durante la Colonia y donde se estima que fueron enterradas 25,000 personas.

Completan el escenario antiguo de la capital otras construcciones centenarias como la Iglesia de Santo Domingo, la Iglesia de la Merced, la Casa Riva Agüero, el Palacio Torre Tagle, el Arco Chino, Santa Clara o la Quinta Heeren, que comparten un detalle distintivo.

Lima no es sólo plazas, iglesias o museos.  En uno de los barrios más modernos, como Miraflores, se mezcla el pasado con las Huacas o Sitios preincas -como La Huaca Pucllana, considerado por los incas como naupallaqta, pueblo sagrado-.  Pertenece al siglo IV después de Cristo y era centro ceremonial de la antigua cultura.

Después de un dia de visitas por el centro historico, es casi seguro que le caerá como perlas degustar un exquisito pisco, una bebida que para los peruanos es un orgullo y toda una tradición.
Jardines y museos por doquier

Un paseo por la Ciudad de los Reyes no queda completo sin visitar alguno de los museos de arte precolombino.  Destacan el Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú, el cual entre sus colecciones más importantes alberga una impresionante muestra de textiles precolombinos.

También está el Museo privado Rafael Larco Herrera, situado dentro de una mansión virreinal, donde los visitantes pueden apreciar los 45 mil objetos arqueológicos debidamente clasificados en la mayor colección de oro, plata, textiles y cerámicas.

Sus hermosos parques, fuentes ornamentales y avenidas llenas de árboles, se aprecian en múltiples barrios.

Si no estás cansado, aventúrate a conocer la Lima moderna y nocturna, que da muchos motivos para no irse a dormir: discotecas, bares, casinos y restaurantes abren sus puertas para que la noche se haga larga.

En fin, en Lima hay tantos rincones por conocer y descubrir, pero hace falta tiempo, pues como dice Giovanna Pérez, la guía turística, en la Ciudad de los Reyes las horas se pasan volando.


Por Jeovany Ibañez

Este viaje se realizó gracias a la colaboración de Grupo TACA.




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