Para los días grises

Una alimentación balanceada, rica en vitaminas y proteínas, es vital para combatir la depresión de los días lluviosos y nublados.

¿Te has preguntado por qué vemos más personas tristes cuando llueve y está nublado?

En efecto, dependiendo de la luz solar ambiente, el cerebro envía órdenes a ciertas hormonas que se encargan de regular el sueño, la temperatura corporal o la sensación de hambre.

“Con la reducción de horas de luz disminuye la cantidad de serotonina, hormona que juega un papel importante como neurotransmisor en la inhibición del humor, el sueño y el apetito”, explica Sandra Matheu, psicóloga.  A este trastorno se le llama Desorden Afectivo Estacional, cuyas siglas en inglés son casualmente SAD (tristeza). 

Los síntomas de este mal son deseo de dormir más horas, dificultad para mantener la vigilia o dormir de corrido, fatiga, dificultad para llevar una rutina normal, sentimiento de culpa, apatía y falta de autoestima, pocos deseos de contacto social e inhabilidad para tolerar el estrés.  “Para algunas personas este tipo de depresión resulta una enfermedad que necesitará tratamiento médico, pero en la mayoría la condición puede mejorar considerablemente con una dieta sana, ordenada y equilibrada”, afirma Luisa Fernanda Rodríguez, nutricionista.

Lo que funciona

Una dieta centrada en vitaminas, minerales, proteínas y aminoácidos, contribuye a la formación de serotonina.  Los suplementos del complejo vitamínico B y la vitamina C son vitales para el equilibrio del cuerpo.  La primera ayuda a la transmisión de impulsos nerviosos que el cerebro utiliza para la memoria.  La segunda, disminuye las sensaciones de fatiga y el sentimiento de tristeza.  Por otra parte, algunos aminoácidos, o componentes de las proteínas, se comportan como verdaderos antidepresivos naturales.

Dentro de este campo destaca el triptófano, un aminoácido esencial en el cerebro para producir el neurotransmisor serotonina.  Además de inducir al sueño de forma natural, reduce la ansiedad, la tensión y actúa como antidepresivo.

Los alimentos ricos en triptófano son el requesón, la leche, la carne, el pescado, el pavo y los plátanos.

Otro aminoácido esencial es la fenilalanina, transformado por el cuerpo en norepinefrina y dopamina, dos transmisores que favorecen la actividad y la vitalidad.  También mejora la memoria y la actividad mental.

Este se encuentra en la soya y sus derivados, el requesón, la leche en polvo, las almendras, los cacahuates y las semillas de sésamo y de calabaza.

Una guía estandard

Para cuando las lluvias y los días nublados comienzan, existe una dieta básica que puede seguirse para fortalecer al organismo y combatir los efectos del Desorden Afectivo Estacional.  Estos tiempos son los siguientes:

Desayuno
1 vaso de leche, no importa si es entera o descremada, ½ taza de cereal de desayuno, 1 huevo duro, muy importante comerse la yema, 1 rodaja de papaya,1 rodaja de pan integral.

Refacción
en un vaso de agua con tres cucharadas de avena en hojuela

Almuerzo
1 porción de carne, pollo o cerdo.  También pueden ser cuatro onzas de atún, 1 papa mediana cocida, ¼ de aguacate, 1 tortilla, 1 vaso de licuado o refresco de frutas naturales, 1 rodaja de fruta, puede ser melón, piña, papaya o sandía.

Cena
1 vaso de leche, 1 onza de queso o requesón, ¼ de plátano, 1 rodaja de pan integral, 1 fruta, puede ser naranja, mandarina, melocotón, pera o manzana.

Toma en cuenta

Las personas deprimidas suelen consumir más cafeína y carbohidratos que la media.  Esto suele mejorarles en un principio, pero si esta ingesta es repetitiva, a largo plazo agudizará su falta de energía y afectará al cuerpo.  Por otra parte, ingerir alimentos con alto contenido calórico, más la ansiedad generada por este estado de ánimo, puede inducir a serios trastornos alimenticios, como aumento de peso, indigestiones y empachos.

Según sus funciones, en una dieta balanceada y en casos de depresión, se aconseja consumir diariamente leche, yogur, quesos, cereales, papas, frutas, zumos naturales, verduras y hortalizas.  Además, varias veces a la semana deben consumirse legumbres, carne, mariscos, pescado y huevos.  Y los alimentos a evitar o a comer con moderación son mantequilla, margarina, refrescos, alcohol, café, té, azúcar y repostería.

Por David Lepe

Fuente de dieta: Clínica Project Love.
Fuentes: Luisa Fernanda Rodríguez, nutricionista; teléfono 2440-0680.  Sandra Matheu, psicóloga, email projectlovematheu@gmail.com
Libro Larousse de la Dietética y la Nutrición, Editorial Larousse.




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