| Transformers: Dark of The Moon |
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El director Michael Bay ha dicho que esta es la última entrega de la saga de los Transformers, precedida por Transformers y Transformers: Revenge of the Fallen.
Producida por Steven Spielberg, promete estar a la altura de las otras dos, pero con mejores efectos especiales y diferente tratamiento narrativo, ya que los guionistas Roberto Orci y Alex Kurtzman no participaron, ahora el escritor es Ehren Kruger.
Tras reescribir por completo la historia de la llegada humana a la Luna en 1969, como apunta la publicación virtual Gizmag y se comprueba en uno de los primeros trailers de la cinta, para confirmar que en tal viaje hubo contacto con alienígenas, el filme vuelve a la Tierra en donde tendrá lugar la batalla final entre Autobots y Decepticons, metáfora robótica de la eterna lucha entre el bien y el mal y sublimación de muchas de nuestras aspiraciones tecnológicas.
Una de ellas, sin duda, es la culminación de un soldado universal. Pero en este caso los robots no son sólo ciegos mecanismos de guerra, sino están humanizados: tiene sus propias agendas, en el caso de los Autobots, por ejemplo, cabe proteger a la humanidad.
Ambos bandos han estado peleando en las pantallas desde hace 26 años.
La saga se inició como una línea de juguetes de Hasbro que pronto evolucionó a cómics, animaciones, juegos de video y ahora cine de acción real.
Y de qué manera nos llegan: con efectos de última generación, basados en algorítmos matemáticos que les confieren un realismo pasmoso.
En los universos de los héroes de cómic un tema recurrente es la doble personalidad. Una, la verdadera del personaje, y otra, una fingida que le ayuda a mantenerse oculto y seguro. En el caso de los Transformers su verdadera identidad va tras otro mecanismo, el carro. Nada más ideal para los amantes del tema auto. En especial en sus orígenes, cuando no existían compromisos con marcas determinadas y por tanto los disfraces, por así llamarlos, tanto de Autobots como de Decepticons eran tan diversos como las fábricas de carros en el mundo.

En el cine, en especial el de Hollywood, las cosas funcionan de otra manera y por eso se sucedieron cambios en la saga en cuanto a marcas se refiere. Transformers: Dark of The Moon se estrena a finales de este mes a nivel internacional. Te adelantamos algunos de los autos-estrella de la producción.
Peter Cullen presta su voz para Optimus Prime, líder de los Autobots quien se mantiene como un cabezal Peterbilt 379 adornado con llamas, pero se le agregó un furgón similar al que se le vio en Generation 1. Sin embargo, se rediseñó su estilo para hacerlo ver más heroico y tiene la posibilidad de conseguirse una transformación más, aún no determinada.
Sentinel Prime, voz de Leonard Nimoy, es el predecesor de Optimus Prime. Se transforma en un camión Panther apaga fuegos de aeropuerto.
El popular Bumblebee es un Chevrolet Camaro de quinta generación. También ha sufrido algunos rediseños, con nueva carrocería y distinta pintura, adornada con motivos que lo hacen ver más maduro.
El especialista en armas de los Autobots, Ironhide, se transforma en un Topkick de GMC.
El médico es Ratchet, el cual se convierte en un Hummer H2. Se le alteró la forma y se le pintó de verde y blanco.
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Mirage es de lujo, nada menos que un Ferrari 458 Italia.Verás a los Wreckers, un subequipo de los Autobots que se transforma en Chevrolets Impala Sprint Cup Series de Nascar, armados hasta los dientes (¿o será hasta la parrilla o hasta la persiana?).
En este subconjunto se encuentran Leadfoot, un carro target de Juan Pablo Montoya #42. Roadbuster, un Dale Earnhardt, Jr. #88 AMP Energy/National.
Topspin, un Jimmie Johnson #48 Lowe’s/Kobalt. Wheelie, exdecepticon que vuelve tras su debut en Transformers: Revenge of the Fallen.
Brains, un pequeño e inteligente autobot, que fabricó el arma de Sam. Y Wheeljack, un Mercedes azul W212, que recuerda al profesor Albert Einstein.
Hasta ahora hemos considerado a nuestros amigos los Autobots, le toca a los abominables Decepticons:
Hugo Weaving habla como Megatron, el anticarismático líder Decepticon, cuyo vehículo es ahora un tanquero algo orinado, armado, Titan de 10 ruedas, equipado con artillería pesada. Debido a sucesos acaecidos en el filme pasado, estará semicubierto con una bufanda.
Shockwave se vuelve un tanque cibertroniano y será el mero malo de la película, tras haber estado por años prisionero en Chernobil. Por eso, busca venganza contra sus verdugos y enemigos.
El Comandante del Aire, Starscream, es todo un F-22 Raptor.

Por su parte, Frank Welker presta su voz para Soundwave, oficial de comunicaciones de Megatron. Se transforma en un Mercedes-Benz plateado SLS AMG.
Finalmente, un grupo de decepticons se conforman en suburbans blindadas de seguridad, entre ellos se cuentan Crankcase, Crowbar y Hatchet. A este grupo se le llama los Dreads.
El popular Bumblebee es un Chevrolet Camaro de quinta generación. También ha sufrido algunos rediseños, con nueva carrocería y distinta pintura, adornada con motivos que lo hacen ver más maduro.
Por León Aguilera
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