| Ferrari FF, un paso radical de la Scuderia |
Además de tecnología de alta generación, la marca del caballo rampante ofrece emociones únicas. En el reciente Auto Show de Ginebra presentó su primer vehículo con tracción en las cuatro ruedas y cuatro plazas, el FF: Todo un Ferrari en el más estricto sentido de la palabra.
Durante bastante tiempo, muchos seguidores de Ferrari expresaban sus concepciones sobre las posibles versiones de un deportivo con tracción integral, fabricado por la marca más lujosa de Fiat S.p.A.
Desde luego, los bocetos de SUV de gran tamaño eran los más frecuentes, ya que algunas marcas premium se han decantado por ese segmento de vehículos. Otros pensaron en una camionetilla tipo station-wagon.
Al final, al develar al Ferrari FF hubo algunos sorprendidos, otros esperarán las reacciones del mercado para expresarse y no faltó quien manifestará su escepticismo, pero no ha habido una sola opinión que descalifique el nuevo vehículo de la vendimia de Pininfarina.
Eso no es extraño porque el Ferrari FF llena los requisitos esperados de un auto que ostente el sello con fondo amarillo Maranello y sobre todo, este carro es una muestra tecnológica de alto nivel.
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El revolucionario FF toma su nombre de su motricidad en las cuatro ruedas y de sus cuatro plazas disponibles, es decir, Four-Four o FF.
Su arquitectura es transaxial, es decir, caja de velocidades en medio del eje posterior y el motor medio-frontal, montado entre el eje delantero y la pared de fuego, o láminas divisorias del habitáculo al área del motor.
Enmarcar al FF dentro de las categorías existentes es un poco difícil. Ferrari lo define como un Gran Turismo, los especialistas hablan de un coupé con compuerta posterior tipo hatchback, con pinceladas de una camionetilla.
Al margen de las discusiones sobre la mejor manera de categorizar al FF, es pertinente indicar que se trata del primer carro con tracción integral de Ferrari, con el cual se busca darle mayor versatilidad a un súper auto que rompe con lo establecido por la Scuderia.
Una de sus innovaciones muy importante es ser el primer auto cuyo motor GDI está acoplado a una caja de siete velocidades tipo F1 con doble embrague. Los motores GDI se caracterizan porque su alimentación de gasolina es directa a cada cilindro, donde se mezcla con el aire justamente necesario antes de la ignición.
Para establecer su carácter deportivo, basta decir que sus 12 cilindros en V producen 660 caballos de fuerza y 500 Newton-metro de torque, con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en tan solo 3.7 segundos, teniendo velocidad máxima de 335 km/hora.
Y todo ese poder consume tan solo un galón por cada 25 kilómetros recorridos, teniendo un valor de emisiones de CO2 de 360 gramos por kilómetro, gracias al sistema HELE (Altas Emociones - Bajas Emisiones, High Emotions-Low Emissions), sistema que incorpora la tecnología Parada&Arranque, el cual consiste en apagar el motor cuando el carro está parado y arrancarlo cuando se deja de accionar el pedal del freno.
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Toda esa capacidad no serviría de nada si los sistemas de control no estuvieran a la altura de las condiciones impuestas.
En ese sentido, el FF logra un excepcional agarre en caminos de baja adherencia, tales como nieve, dunas y superficies congeladas, gracias a su sistema de tracción integral 4RM, patentado por Ferrari.
El funcionamiento del 4RM se basa en la participación de un conjunto de tres controles dinámicos: E-Diff, F1-Trac y PTU. Como en los auténticos autos deportivos, el torque es entregado por el eje trasero, pero la Unidad de Transferencia de Poder -PTU- distribuye la energía hacia las ruedas delanteras cuando las condiciones de baja adherencia así lo demanden.
La distribución inteligente de torque distribuye la energía a cada una de las cuatro ruedas por separado, para lograr un agarre máximo de cada neumático con la carretera.

Por Néstor A. Larrazábal B.
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