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-A todo sol-

Aston Martin DB9 Volante.

La historia de los carros descapotables surge con el automóvil mismo.  Efectivamente, se podría decir que el primer auto carecía de capota, pero el concepto está determinado entre cubrir el habitáculo o destaparlo.

Al principio, los carros descapotables eran los llamados roadster, es decir, biplazas con un considerable capó y un baúl un tanto menudo.  Estos carros son fabricados para gozar el manejo como una actividad recreativa.  En la mayoría de casos, los roadster tienen orientación deportiva, aunque no pueden ser considerados auténticos deportivos de alto desempeño.

Algunas marcas afincaron su prestigio a través de este segmento y por sus exitosas participaciones en justas deportivas, como Jaguar, Aston Martin y Lotus.

Manejar un carro sin techo es una experiencia única.  Es conjugar el movimiento con el medio ambiente.  Sentir el viento, sin barreras de por medio, es lo más cercano a la libertad generada al conducir motocicleta.  En pocas palabras, es la mayor expresión del manejo de distracción.

Para muchos, la expresión más pura de un roadster se materializa en el Morgan.  Esa marca inglesa tiene características particulares, tales como chasis de madera, construcción artesanal estrictamente a mano, una prolongada lista de espera, producción de cerca de 650 autos por año y un comportamiento digno de un vehículo deportivo.

Si bien el Morgan es muy deseado por los más puristas, la popularización del roadster fue lograda por el MGB durante sus casi dos décadas de vida.  Lanzado en 1962, el MGB fue el descapotable más vendido en todo el mundo, hasta el cese de su producción en 1980.

Nueve años después, apareció el Mazda Miata o MX-5.  Este pequeño japonés tomó la estafeta del concepto y se ha convertido en el roadster con la cifra más alta de ventas durante sus primeros 20 años de existencia.

Los carros descapotables son llamados convertibles, spyder (spider), roadster y cabriolet, según sus denominaciones en Estados Unidos, Italia, Reino Unido o Francia, respectivamente.

El tema estructural a resolver

El techo y sus pilares tienen una función estructural muy importante porque sirven para darle soporte a la carrocería, reduciendo el cabeceo o rolling, tanto hacia los lados como hacia adelante, cuando un carro cruza y frena, respectivamente.

Por esa razón, los “carros convertidos”, aquellos a los cuales se les han amputado las columnas y la capota, tienen serios problemas por su inestabilidad.

Ahora, al volcar un auto descapotable, sus ocupantes no tenían mayor protección, porque todo el peso caía sobre el paral del marco A, donde se ubica el parabrisas. El problema a resolver era quitar los de capota y pilares, sin perder el comportamiento dinámico del auto y, desde luego, encontrar un diseño estructural que diera protección a los ocupantes en caso de vuelcos.



Las soluciones han sido poner marcos de refuerzo, que van desde el piso del auto hasta las paredes donde deberían ir los pilares, en variadas instalaciones, para evitar la debilidad del conjunto estructural, así como usar barras antivuelco (roll bars) ocultas, que emergen al momento de un choque.  También se recurre a estructuras visibles hechas de materiales de alta resistencia y bajo peso.

En el proceso de búsqueda de esas soluciones, surgieron modelos que se han quedado en el mercado como alternativas viables, tales como el Porsche Targa y el Pontiac Firebird Trans Am.  A estos dos modelos se les puede quitar la parte alta del techo, pero quedan los pilares posteriores.  Una versión de autos norteamericanos, a los cuales se les podía remover únicamente los semitechos del conductor y de su acompañante, fue llamada T-Top, es decir, techo en forma de T.

Con el CAD, diseño asistido por computadora, se lograron conjugar las ideas de los diseñadores y las exigencias de los ingenieros.  Empero, todavía hay algunos modelos cuya línea de cintura se aprecia muy alta o es inconsistente con la arquitectura de un modelo en su versión descapotable, para que pueda cumplir con las normas de seguridad establecidas.

Lo mejor de dos mundos

Los materiales que tradicionalmente se utilizaron para las capotas de vinil no ofrecían una prolongada vida útil.  Los sistemas para accionarlas iban desde el puramente manual hasta los automáticos, pero estos últimos fallaban y dejaban descubierto el habitáculo cuando no se requería.



De allí surgieron los modelos C-C, coupé-cabriolet, es decir, carros con techo duro retráctil.  El más puro ejemplo en sus inicios fue el Ford Fairlane 500 Skyliner del año 57, cuya enorme capota se escondía dentro de un espacioso maletero.  Esta tendencia volvió a surgir en los últimos años, teniendo como máximos exponentes al Renault Megane CC, al Peugeot 206 CC y al Volvo C70.

Extensiones de línea

Cuando un diseñador crea un modelo, uno de los aspectos más importantes es abrir ventanas de oportunidad para desarrollar variantes o versiones.  En algunas ocasiones, el modelo derivado resulta ser más exitoso que el original.  Este fue el caso del Chrysler LeBaron, que en su momento llegó a ser el descapotable con mayor éxito en Estados Unidos.

En la actualidad, los descapotables derivados de otros modelos son: Alfa Romeo R8 Spyder, los Audi A5 Cabriolet y TT RS Roadster, los BMW Series 1 y 3 Cabriolet, Z4, M3 y M6 Cabriolet, Chevrolet Corvette Convertible, Chrysler Sebring Cabriolet, Daihatsu Copen, Fiat 500 Spyder, los Ford Focus CC y Mustang Convertible, los Lexus IS-C y SC 430, Mazda MX-5, los Mercedes Benz E Cabriolet, SLK y SL; MG TF; Mini Cabriolet, Mitsubishi Colt Cabriolet, Nissan 370Z Roadster, Opel Astra Twin Top, los Peugeot 207 CC y 308 CC, los Porsche Boxster Spyder, 911 Carrera Cabriolet y 911 Turbo S Cabriolet; los Renault Wind y Mégane CC, Saab 9-3 Cabriolet, los Volkswagen New Beetle Cabriolet y Eos y el Volvo C70.

Casi todos los modelos arriba indicados son extensiones de línea de modelos con volúmenes de venta importantes, por lo que la aportación de un carro descapotable no solo es de aprovechamiento mercadológico, del posicionamiento logrado con anterioridad, sino una reafirmación de conceptos establecidos con antelación.

De esa manera, son altos los volúmenes de producción de los modelos antes descritos y no es extraño verlos en las calles y carreteras de muchas ciudades, e incluso en condiciones específicas se adquieren en nuestro mercado.

La crema de la crema

Por otro lado, existe un grupo de autos muy exclusivo.  A diferencia de los llenadores de línea, la mayoría fueron concebidos como autos convertibles desde su aparición misma.

Se puede decir que algunos de estos modelos son el epítome del vehículo descapotable.  Esa condición, sumada al alto prestigio premium de las marcas a las que pertenecen, los hacen auténticos juguetes para adultos con solvencia económica, destinados para la crema de la crema de la sociedad.

En este grupo de carros, el año en que fueron construidos no es un factor muy fuerte en el proceso de devaluación de su precio.  Por el contrario, en virtud de sus reducidos volúmenes de producción, algunos son más apreciados cuando tienen cierto añejamiento y los más exclusivos son clásicos por antonomasia, aunque tengan pocos años de existencia.



Para el presente año, los modelos más representativos de este segmento son: Aston Martin DB9 Volante, Audi RS8 Spyder, los Bentley Continental GTC y Azure, Donkervoort D8, Elfin MS8, Ferrari California, Gordon, Hauser, Irmscher Seven, Lamborghini Gallardo Spyder, Lotus Elise, Lucra, Maserati GranCabrio, los Morgan 4/4, +4, Roadster V6 y Aero Supersports; PGO Speedster, RCB Seventy Seven, Rolls-Royce Phantom Drophead, Tesla Roadster, Venturi Fétish, Westfield Euro Sport Turbo y los Wiesmann MF3 Roadster y MF5.

Presente y futuro

La demanda por autos orientados a evitar el daño al medio ambiente también se presenta en este subsegmento.  Como respuesta la marca de autos de lujo del grupo Volkswagen, Bentley, recientemente presentó el Continental Supersports Convertible.

Este es el convertible más veloz construido por esta mítica marca inglesa.  Su aceleración de 0 a 100 km/hora se logra en 4.2 segundos y tiene una velocidad máxima de 325 km/h.  Con ese desempeño, es también el convertible de cuatro plazas más rápido del mundo.

A partir del modelo 2012 este carro tendrá un motor biturbo de 12 cilindros en W, capaz de desarrollar 630 caballos de fuerza.  Y, desde luego, contará con tecnología FlexFuel, es decir, podrá funcionar con gasolina, alcohol y mezcla de ambos.

En este carro se reinterpreta el lujo propio de Bentley: fibra de carbono tipo satín, alcántara y cuero suave al tacto son algunos de los elementos del ambiente de este descapotable de súper lujo.

Y en la esencia del automovilismo de ocio, encontramos al Alfa Romeo Spider de Pininfarina, una clara mezcla de entretenimiento, placer por la vida al aire libre y vanidad.



En su octogésimo aniversario, Pininfarina presenta un carro en el cual se plasman sin límites el desempeño deportivo, la exclusividad y el refinamiento, llamado 2uettottanta.

Su nombre proviene del legendario Alfa Romeo Duetto y 80 (ottanta en italiano), los años de existencia de Pininfarina.

Este carro es una expresión plástica que une la visualización a futuro, con base en el pasado; lleno de tradición, dentro de un contexto de excelencia por el diseño, capacidad estética e innovación tecnológica.

En otras palabras, une conceptos futuristas con elementos ya establecidos dentro del diseño automotriz.  Su motor de 1,750 cc es turbo alimentado, y es una evocación del 1750 Veloce, de 1968, una de las múltiples versiones derivadas del famoso Osso di Seppia.



Por Néstor A. Larrazábal B.




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