| Fuente productiva de trabajo potencial |
![]() |
La participación ciudadana para solventar problemas es una vía de autorregulación social, ante circunstancias generadoras de escenarios cuya solución es inviable por los métodos tradicionales, como contratación, remuneración, administración o control.
En la actualidad los conductores de buses, microbuses, automóviles particulares y motocicletas están destruyendo el objetivo de los semáforos por su actitud de “si no viene un carro en la vía a la cual el semáforo le da el paso, atravieso la calle, a pesar de estar en rojo”. Esto lo hacen incluso ante la mirada un tanto impotente de otros conductores, especialmente de quienes han sido violados en su derecho de vía, y a espaldas de la Policía Municipal de Tránsito.
Parece que esto es una aberración de la libertad de cruce hacia la derecha ante la luz roja, pero, en esta ocasión, la situación es drásticamente crítica.
Por otro lado, los motoristas no solo rompen todos los moldes de la buena conducta, sino también han dado en utilizar a las aceras como una vía alterna, amenazando así a los peatones, sean estos adultos, niños o ancianos.
Dado el limitado rango de acción de los agentes de la Policía Municipal de Tránsito, probablemente una solución sería un cuerpo de monitores, quienes tuvieran la responsabilidad de fotografiar la falta, extender la multa respectiva e incorporarla al respectivo sistema computarizado.
Los monitores de tránsito no deberían por qué tener la formación completa de los policías correspondientes, sino solo la necesaria para su función: detectar la falta, registrarla en una fotografía o video, escribir la multa y administrar su flujo. Uno de estos monitores no tendría la autoridad más allá del trámite administrativo de castigar a quienes no respeten las normas de tránsito.
Indudablemente, la gran cantidad de faltas generaría un salario justo para cada monitor, al tiempo de cubrir los costos de la operación, generando fuentes de trabajo dignas y altamente productivas, ya que servirá para que mejoremos nuestra conducta social. Es decir, se tendría un bien mutuo: se produce trabajo remunerado de buena forma, al tiempo que todos ganamos con una conducta más civilizada, educada y ordenada.
Por Néstor A. Larrazábal B.
| Otros artículos en esta sección |