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Un gallardo autopatrulla

Como salida de un afiche fantasioso, de aquellos que estuvieron de moda en las décadas de los 70 y los 80, la foto muestra a un grupo de oficiales de las policías italiana y suiza, al lado de un poderoso Lamborghini Gallardo.  ¿Lo novedoso?  Que el deportivo forma parte de las patrullas policiales.

Autos veloces como patrullas no son del todo desconocidos.  De hecho, en el Reino Unido los Jaguar de varios modelos han servido para tal fin, pero siempre eran sedanes porque ¿dónde llevar a un detenido en un Gallardo?

Obviamente no serviría para eso, entonces, ¿cuál será su fin?  Primero, mostrar el poderío de la policía italiana de caminos, puesto que para las famosas stradas estará destinado.  Es modelo 2008 y fue modificado por la fábrica, la cual lo donó, como lo ha hecho antes con otros modelos, a las fuerzas policiales.

Cierto, con una velocidad máxima de 325 kilómetros por hora el Gallardo es -sin discusión, se supondría- el autopatrulla más veloz del mundo.  Se dice que servirá para cachar a los amantes de las altas velocidades, pero también tiene un fin altruista: una de sus modificaciones incluye un compartimiento útil para transportar órganos donados.

La noticia circuló el pasado 7 de octubre.  Casi al mismo tiempo surgió quien le disputaba el puesto.  La revista Gizmag escribió que no, que el verdadero rey de los extremos como patrulla, es un Mercedes Benz tuneado por Brabus Rocket capaz de alcanzar los 362 kilómetros por hora, mostrado en el Salón del Auto de Essen en 2006.

La discusión, por supuesto, es bizantina, ¿cuál podrá ser la gran diferencia entre 325 y 362 kilómetros por hora?  ¡Oh! 37 kilómetros.  Muchos no lo comprenderían, solo un techno freak, que en las estratosferas de las gamas más altas, esas son las plusmarcas que se pelea por vencer y para lograrlo se deben realizar verdaderas proezas tecnológicas.




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