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Suzuki Celerio, citadino para las urbes del mundo

Su simpática apariencia invita a apodarlo Hormiguita de Suzuki.  Ese sobrenombre también hace alusión a su fortaleza, laboriosidad y respeto por el medio ambiente.

Fundada en 1909 como una empresa textil, Suzuki se hizo famosa por sus motocicletas, introduciéndose al mercado automotriz en 1955.  Su primer auto fue el Suzulite 3000, un diminuto carro apto para el transporte personal.

A finales de la década de los 70, la marca nipona hace su incursión en el segmento de los todoterreno con el Jimny, aún vigente en su portafolio de productos.  La fórmula: potencia, fuerza y maniobrabilidad, en un carro de poco peso y larga duración, ha sido clave para Suzuki, especialmente cuando se trata de sus vehículos 4X4.

Sin embargo, la marca no ha perdido su rumbo y continúa produciendo autos pequeños y algunos compactos.

Su nueva creación tiene una clara definición de lo que debe ser un auténtico city-car: pequeño, rápido, fuerte, cómodo y fiable.  El punto principal a cubrir es tener un transporte conveniente, es decir, seguro con bajo precio por kilómetro recorrido.

Atractivo a primera vista
El cuidado en el diseño de este carro ha tenido que transitar por la fina línea fronteriza entre la estética oriental y los conceptos apreciados en Europa.  La razón es muy sencilla: este carro nace para incursionar en el competitivo segmento del transporte citadino del Viejo Continente.

Presentado en el Salón de París de 2008, nace en Japón y es construido en India, siendo el quinto modelo de la gama de portafolio estratégico de Suzuki.  Es decir, es un auto global con matices de aceptación por parte de los conductores de ciudades grandes de cualquier país moderno.
Su amplios conjuntos luminosos frontales le imprimen una recia personalidad, conjugando modernas líneas orgánicas con su amplia toma de aire y rematando con las neblineras sutilmente colocadas en los extremos.

El perfil de este hatchback expresa la amplitud de su habitáculo, la clara división entre los cuerpos de la carrocería, y más importante aún, su capacidad de penetrar en el aire con gran facilidad.  El Celerio tiene un coeficiente de resistencia aerodinámica digno de un deportivo de altas prestaciones: Cx=0.30.

En la parte posterior, el generoso parachoques está rematado por grandes faros de alto, dando aires de gran tamaño, cuando en realidad se trata de un subcompacto.  Este fenómeno visual ayuda a establecer cierto grado de respeto en los automovilistas ubicados en la parte trasera del carro.
Se dispone de un amplio interior, propicio para cuatro adultos, el maletero es adecuado para dos maletas medianas, o bien cuatro portadocumentos.   El aire acondicionado, las amplias áreas acristaladas, el confort y la posición de manejo generan un buen nivel de calidad de vida a bordo.


Máxima seguridad
El Celerio cuenta con seis bolsas de aire, sistema de frenos antibloqueo (ABS), distribución electrónica de frenada (EBD), frenos de disco en el eje frontal y anclajes Isofix para asientos de niños.

En el infortunado caso de un accidente, el Celerio tiene áreas de deformación programada.  Además, si se arrollara a un peatón, cuenta con zonas de protección para las piernas y cabeza de dicha persona.

Los cinturones de seguridad cuentan con un sistema de pretensión, lo cual se traduce en mayor eficiencia de contención ante un choque.  Además, su ESP es un sistema que modula el rendimiento del motor y administra los frenos cuando el auto se coloca en situación de posible riesgo, al hacer maniobras fuertes con el timón y acelerar el mismo tiempo, es decir, es un conjunto de estabilidad.

Cuidando el planeta

De acuerdo a las tendencias mundiales sobre el respeto al medioambiente, el Celerio se coloca en una posición de liderazgo, no sólo de su segmento, sino de toda la industria, con un valor de tan solamente 103 gramos de CO² por kilómetro recorrido.  A ese sorprendente valor se le debe agregar que su consumo de combustible es de los más bajos para su clase, de forma que también es poco demandante de recursos no renovables.


En la ciudad
La maniobrabilidad, capacidad de aceleración y frenado, hacen de este Suzuki un vehículo ágil, seguro, controlable y agradable al manejarlo en la ciudad.  La utilización del aire acondicionado no afecta sensiblemente la potencia del motor, situación por de más extraña en un vehículo con un motor tan pequeño.

La facilidad de estacionar se debe al adecuado balance de distancia entre ejes y al giro máximo de dirección, pero esta cualidad no afecta la estabilidad, de manera que no se genera cabecero lateral o frontal (rolling).

A pesar de la figura de cuña, a diferencia de otros autos, este carro sí permite tener un cálculo bastante exacto de los límites de la carrocería.  Esto se debe a la alta posición de manejo de la butaca del conductor.

Un aspecto digno de resaltar es la admiración provocada por el Celerio al transitar en las calles, ya que causa cierto sentido de agradable sorpresa a otros conductores y peatones.  En el mercado norteamericano, dirían que hace que se volteen cabezas para verlo: no pasará inadvertido.

En la carretera

 La estabilidad a velocidades medias, de 60 a 90 kilómetros por hora, es producto de la rígida suspensión, pero no hay incomodidad como efecto secundario.  Mantiene una actitud controlada, dinámica y confortable.

Al llevarlo a 140 kilómetros por hora en una carretera de alta velocidad, sus sistemas de seguridad pasiva se hacen sentir a través de su conducción estable, precisa y sin alteraciones.  Es pertinente indicar que esta condición se realizó por pocos minutos y con una sola persona a bordo.


La desaceleración y frenado fuerte se realiza con total control, permitiendo maniobras de evasión de obstáculos, adelantamientos súbitos y virajes instantáneos.



En resumen:
Sin lugar a dudas, el Suzuki Celerio se ubica en la parte más alta de los city-cars, siendo el único subcompacto con un equipo de seguridad tan amplio, nivel de comodidad tan alto y comportamiento tan sofisticado.


Este modelo viene a colocar el listón de referencia bastante alto, abriendo una nueva ventana de alusión a lo que debe ser un carro económico y con orientación al respeto del medio ambiente.  Se puede decir que sorprende gratamente al manejarlo.  Y en términos comerciales se diría que vale lo que cuesta.




Los puntos más relevantes de la prueba de manejo del Suzuki Celerio son:


Positivos:

•  Economía en su operación.
•  Valores de emisiones muy interesantes para un auto de producción masiva.
•  Gran confort.
•  Diseño novedoso y muy agradable.
•  Percepción de alta calidad en los acabados y los materiales utilizados en su manufactura.


Negativos:  
•  A pesar de ser un auto tan orientado hacia la seguridad, los ángulos de los espejos retrovisores exteriores no son abiertos, por lo que se reduce el abanico de visión posterior.
•   El espejo retrovisor interno no tiene opción para bloqueo contra fuentes intensas, como luces de otros autos.







Por Néstor A. Larrazábal B.




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