Morgan, un estilo de filosofía contemporánea

Con las palabras puro, elegante, ligero y rápido se resume la obra de los artesanos de esta pequeña fábrica, ubicada en Marvern Hills, Reino Unido.

Morgan se ha caracterizado por apegarse a valores humanos en la producción de sus carros.  Es por eso que los obreros manifiestan pasión, cuidado y dedicación en cada tarea: desde la selección de finas pieles, hasta tallar la madera de su chasis.

Parte de esa constante búsqueda de la excelencia es la incorporación de tecnología en la planta motriz, como en la transmisión de los modelos de Morgan.  La manufactura de carros de alto desempeño, con poco consumo y bajas emisiones es su objetivo para la presente década, así como la oferta de un carro eléctrico.

El primer Morgan fue un triciclo cuyo palmarés deportivo escribió un capítulo en la historia del deporte motor.  Luego, H.F.S. Morgan inició la producción de carros con cuatro ruedas para quienes gustan del manejo deportivo, cuidando un delicado balance entre el desempeño, el costo y la maniobrabilidad.  De esa manera Morgan se estableció como una marca recurrente en carreras como las 24 Horas de LeMans y en competencias de larga duración en pistas europeas y norteamericanas.  La propuesta es sencilla: maneje su Morgan de lunes a viernes para el trabajo, hágale unos pocos cambios el sábado y el domingo corra en el autódromo más cercano.

Luego de la Segunda Guerra Mundial sólo unos pocos de los 50 fabricantes independientes de autos británicos sobrevivieron.  Morgan es uno de ellos.

La gama Morgan

H.F.S. Morgan fue un ministro evangélico y diseñador de vehículos.  Si bien sus primeros triciclos montaban motores Peugeot, luego giró hacia los carros de cuatro ruedas con motorizaciones inglesas, siendo muy leal a Ford.  Su legado de respeto al orden, a la disciplina y a los valores morales sigue presente hoy día.

Luego de 100 años de existencia Morgan se mantiene como una fábrica independiente de bajo volumen de producción, algo que nos traslada al inicio de la época de oro del automóvil.  Sin embargo, en lugar de haberse dejado absorber por otras marcas se mantiene fiel a sus principios.

Sus diseños lucen como una clara evocación a los valores primarios del auto, mezclados con líneas conservadoras que forman volúmenes atractivos y muy funcionales desde el punto de vista aerodinámico.  El resultado es un diseño atemporal, tan conservador como revolucionario, pero sobre todas las cosas, muy distintivo de Morgan.

Morgan 4/4 Sport

Este modelo apareció en 1935, fue descontinuado en 1950 y reintroducido cuatro años después porque es el icono de Morgan: un biplaza que expresa elegancia basado en la simplicidad.  Si bien alguien podría etiquetarlo como minimalista, es el carro deportivo por excelencia, apreciado por seguidores del segmento de todas las edades y considerado un auto completo, sin excesos pero con todo lo que debe tener un vehículo para gozar de una conducción deportiva de verdad.

Su motor de 1.6 litros produce 110 caballos de fuerza y, gracias a su peso menor a los 800 kilogramos, se sitúa como el deportivo con menores emisiones de CO2: 139 gramos por kilómetro.  En Europa, los requerimientos para los fabricantes de carros a partir de 2012 incluyen un valor de 140 g de CO2 por km, es decir, cumple con esa medida tres años antes de entrar en vigor.

Este biplaza es realmente sorprendente por su desempeño y respeto por el medio ambiente.  Sin lugar a dudas, es el Morgan por excelencia. 

Morgan 4/4

A pesar de estar en producción por más de 70 años, el modelo para tres pasajeros es poco conocido.  La gama de motores disponibles incluye un 2.0 litros y un 3,000 cc de seis cilindros en V, de 204 caballos de fuerza.

Gracias a su peso de tan sólo 940 kg y la energía del motor de seis cilindros, su aceleración de 0 a 100 km/hora es menor a los cinco segundos, y tan sólo genera 225 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Este carro adquiere una especial dimensión para el transporte de ocio, ya que permite paseos con amigos o familia, es decir, responde al sentido gregario del hombre moderno.  Como es de esperarse, las sillas especiales para niños pueden fijarse perfectamente en el área posterior, respetando todas las normas concernientes al tema seguridad.

Morgan Plus 4

En el orden ascendente de motorización se ubica este modelo.  Con motor de última generación, del tetra cilíndrico Ford 2.0 litros Duratec, se tienen a disposición 145 caballos de fuerza.  Su aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora toma 7.3 segundos, en una entrega de potencia muy bien balanceada, lo cual se traduce en control, seguridad y confort para sus ocupantes.




Morgan Plus Eight

Con un diseño próximo a cumplir 40 años este carro ha pasado por un proceso de constante revisión, implementación y mejoramiento, pero con respeto a su propuesta inicial.

Por las bellas líneas exteriores de su carrocería de aluminio, sus finos acabados y su elegante apariencia, al Morgan Plus Eight se le describió como “lobo con piel de oveja” y “suave por fuera, fiero por dentro”.

Nacido en los años 70, en el ambiente de la crisis del petróleo, este deportivo se enmarcó en el concepto de eficiencia energética.  Su estrategia de producto se basó en la reducción del peso, mejoras en el diseño y cambios en la transmisión.  Como resultado, Morgan tamizó a sus proveedores, aliándose únicamente con aquellos respetuosos de la calidad, al tiempo que mejoró sus estándares de calidad y eficiencia en la manufactura de vehículos.

Morgan Aero Eight

Esta mítica marca británica se toma el tiempo para hacer las cosas bien.  Luego de pruebas y desarrollo de tecnología propia, apareció el Morgan Aero Eight. Algunos de sus avances incluyeron al comando de administración electrónica de su sofisticado motor, los paneles súper formados y el chasis de aluminio fabricado a través de piezas pegadas.

Este fue el primer carro en utilizar el AAIVT (Vehículo con Tecnología Intensiva de Aluminio Alcan) para tener un chasis fuerte, rígido y fiable.  Tecnología que ha sido adoptada por la mayoría de los fabricantes de carros deportivos de lujo, ya que a través de ella se logran estructuras livianas con altos índices de rigidez a la torsión.

Con el Morgan Aero Eight se inició la relación de colaboración con BMW, empresa alemana proveedora de motores y transmisiones.

Originalmente, este carro fue conceptualizado y desarrollado para las pistas de carreras.  Tres unidades corrieron en LeMans en 2002 y 2004.  En la actualidad, otro trío compite en la Serie FIA GT3 en el equipo AutoGT, ubicándose frecuentemente entre los 10 primeros de las carreras disputadas.

Su motor BMW de ocho cilindros en V produce una aceleración de 0 a 100 km/hora en 4.2 segundos, con una velocidad máxima de 274 km/hora.  Su caja automática es un desarrollo ZF, modelo HP26 de seis pasos, con un funcionamiento mejor que cualquier caja manual, gracias a su cierre de embrague realiza los cambios de manera más rápida que cualquier ser humano.  Como es de esperarse, se puede utilizar completamente manual o en el modo deportivo, siendo este último el encargado de gobernar, no sólo los cambios oportunos de acuerdo al comportamiento del auto, sino también la aceleración para mantener un alto régimen, es decir, la maniobra punta-talón utilizada en el manejo de alto desempeño deportivo.

Como resultado de la eficiencia del motor y la caja de velocidades se genera fuerza y desempeño con reducidas emisiones de CO2 (260 g/km), siendo un referente en términos de bajo costo ecológico para la categoría Súper Autos.

Morgan LIFECar

Otra muestra de la filosofía de Morgan, en lo relativo a mantenerse a la vanguardia de la industria, es el LIFECar impulsado por hidrógeno.  A diferencia de otros carros con la misma energía, en éste se ha logrado una significativa reducción de peso y de su costo de producción.

Surgido del estudio Hugo Spowers de RiverSimple, el LIFECar es otra alternativa de esta compañía especialista en transporte colectivo limpio.  De hecho, en la realización de este carro han participado varias empresas, entre las cuales está Linde como encargada de toda la cadena del hidrógeno, desde la producción hasta la distribución para el conductor.

Por medio de cuatro celdas PEM se obtiene como producto final calor, agua y, desde luego, 22 Kw de electricidad.  Las celdas de combustible, fabricadas por QinetiQ, tienen un nivel de eficiencia del 45 por ciento, un gran avance en comparación con los motores de combustión interna convencionales.

La electricidad es enviada a cuatro motores-generadores, cada uno conectado al volante, con una súper eficiencia del 92 al 94 por ciento gracias a la recaptura de la energía cinética generada durante el frenado, guardándola para utilizarse cuando se requiera en una súbita aceleración.  Esa energía también se puede emplear en otras aplicaciones del automóvil, para no desperdiciarla.

Históricamente, para guardar energía se han utilizado baterías de metales pesados y de gran peso.  Morgan se vale de ultra capacitadores para almacenar más de 1,000 amperios, maximizando el proceso de reservar y utilizar rápidamente la electricidad en el LIFECar.

Esta tecnología no sería posible sin el concurso de sofisticados controles, para lo cual la Universidad de Cranfield ha desarrollado los sistemas de administración del vehículo, el hidrógeno, las celdas de combustible, los ultra capacitores y los sistemas de frenado.

El Morgan LIFECar ha sido desarrollado para tener una autonomía de hasta 403 kilómetros de recorrido, con un consumo equivalente a 242 kilómetros por galón de gasolina, velocidad máxima de 134 km/hora y aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 7.0 segundos.  Se espera que pueda estar a la venta dentro de tres años.

Morgan Aero Max

Fue lanzado al mercado hace dos años y ya se ha entregado más de la mitad de la producción limitada a 100 unidades.  Este es el coupé con motor BMW V8 de 4.8 litros más ligero del mundo y tan sólo emite 267 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.  Acelera de 0 a 100 km/hora en 4.2 segundos, con una velocidad máxima de 274 kilómetros por hora.  Utiliza la caja de seis velocidades ZF HP26.

Sus paneles de aluminio se hacen completamente a mano, a través de la mezcla de tecnología de última generación y artesanía propia de la marca, utilizando materiales de alta calidad, tal como han estado acostumbrados los hombres y mujeres encargados de crear esta obra de arte en la planta de Malvern.  Este proceso de fabricación produce un mínimo de emisiones de carbón y máxima sustentabilidad al medio ambiente.

Estamos frente al primer Morgan que utiliza la informática Canbus para controlar las funciones del motor, iluminación, limpiaparabrisas y el conjunto de instrumentos indicadores del tablero.

Por Néstor A. Larrazábal B.




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