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La Créme de la Créme

Señoriales, siempre de punta y marcando el paso del segmento más alto, los autos de gran lujo son la tradición viviente de la industria, su orgullo y máxima libertad: sin limitaciones de costo y sin pena por el precio de venta, porque están dirigidos a los compradores más pudientes del mercado.

El automóvil nació como un juguete o distracción de las clases más altas del mundo. Gracias a personas como Henry Ford, André Citroen y Louis Renault se tornó en un medio de transporte.

De esta forma, la primera demanda de ³voitures² provino del segmento social que no tiene límites para comprar. Durante las crisis económicas ese grupo de consumidores ha reducido tanto en número de unidades adquiridas, como la frecuencia de recambio de autos.

Debido a ello, muchas marcas de gran lujo desaparecieron en esas épocas. Cord, Duesemberg, Franklin, Gladiator, Kissel, La Salle, León Bollée, Lorraine-Dietrich y Marmon cerraron sus puertas para siempre, mientras las más afortunadas fueron absorbidas por empresas con más solvencia financiera.

En el presente siglo, las marcas de lujo máximo se han reducido a la fabricación de poquísimas unidades de abolengo. Entre estas últimas están Rolls-Royce, Maybach y Bentley.

R-R: el estándar de la perfección

La categoría de Rolls-Royce se resume en el enunciado filosófico de Sir Henry Royce: ³Busca la perfección en cada cosa que hagas. Toma lo mejor que exista y mejóralo. Cuando no exista, diséñalo².

El modelo base es el Phantom, lanzado en enero de 2003. Este es el primer modelo de la marca bajo la propiedad de BMW Group, ciclo que dio inicio el 28 de julio de 1998. Es pertinente señalar que, con antelación, la casa germana proveyó motores a Rolls-Royce. Al Phantom le han llamado la última gran aventura de la industria automotriz.

Su amplio interior de grandes proporciones y la posición de manejo dan un sentido de poder y autoridad a quienes van en su interior. Los pasajeros del asiento posterior están colocados ligeramente más altos que los viajantes de las butacas frontales, para no perder de vista al emblema sobre el radiador, el Espíritu del Éxtasis, también llamada Emilie.

Su carrocería-chasis es de aluminio, formado por estructuras tipo bastidor, lo que le proporciona gran resistencia a la torsión, beneficiando tanto su manejo como el confort. En su construcción se utilizan más de 200 cuerpos extrusados y 300 láminas. Su diseño se centró en mantener un control relajado del auto, lo cual se comprueba con la elevada posición de manejo, la suave operación de los controles y el refinado desempeño de su motor.

A pesar de su enorme tamaño, el Rolls-Royce Phantom es un gigante muy ágil, al conjugar potencia, fuerza y una excepcional economía de combustible. Sus 453 caballos de fuerza y 720 Nm de torque, se desarrollan con un consumo de 35 Km/galón de gasolina súper. Este es el primer carro que monta neumáticos run-flat (ruedan sin aire) PAX de Michelin.

Como es de esperarse de este auto, está fabricado con los más altos niveles de manufactura y los más finos materiales. Por ejemplo, se utilizan entre 16 a 18 cueros para el interior, donde las finas pieles son complementadas por exquisitos gabinetes fabricados de maderas nobles, finamente laqueadas. Tanto el cuidado de los animales que proveerán la piel, como el manejo de los rodales de donde vendrá la madera, están bajo el estricto control de Rolls-Royce.

Desde 1928 ya se definía al Rolls-Royce como más que un auto: Es la gratificación de diseño superlativo y atención meticulosa a su manufactura. Su secreto descansa en su excelencia en duración, confiabilidad, economía, velocidad, silencioso funcionamiento y confort. Muchos fabricantes se enfocan en lograr uno de estos puntos, pero Rolls-Royce es el único que los reúne en un solo auto. La mayoría de los procesos de su producción son realizados a mano, por auténticos maestros artesanos.

Este auto utiliza dos baterías, una para los sistemas eléctricos y otra para el arranque, asegurando que después de usar los sistemas de entretenimiento sin tener el auto funcionando, siempre habrá suficiente energía para volverlo arrancar sin ningún problema.

Bentley: visión deportiva

Bentley perteneció a Rolls-Royce desde 1931 hasta 1998, cuando R-R fue vendida a BMW Group y Bentley quedó como parte de Volkswagen Group.

De su unión con R-R persisten los modelos Arnage y su derivación descapotable, el Arnage Drophead Coupé. El primer modelo de esta nueva era solitaria de Bentley fue el Continental GT, un coupé de 12 cilindros en W que desarrolla 560 caballos de fuerza. De este último se deriva el segundo de esta nueva camada, el Bentley Continental Flying Spur, el carro sedán más veloz del mundo.

El Continental Flying Spur alcanza los 312 Km/hora, aunando emoción, potencia, finura y la proverbial artesanía Bentley. El resultado es un auto de altísima gama con excepcional rendimiento, estilo y confort. Se estima que este modelo es un excelente ejemplo de unión de tecnología de primer orden con artesanía de renombre.

Su motor está hecho de una aleación de aluminio hipereutético con concentrados de silicona que reducen la fricción entre pistones y cilindros. Los pistones son especiales para poder soportar las fuerzas provocadas por los dos turbocompresores KKK, especialmente creados para este motor. Sus 12 cilindros funcionan con 48 válvulas accionadas por cuatro árboles de leva con apertura variable.

Su tracción constante en las cuatro ruedas le da una extraordinaria estabilidad y adherencia en cualquier condición de carretera. Su caja de 6 velocidades es secuencial, con la cual aumenta el control del conductor sobre este súper auto.

El concepto básico de este carro se centra en la expresión ³no transgredir². Es decir, si bien su desempeño lo ubica en la cima del lujo, no se sacrifica la comodidad, la economía de operación, la seguridad ni el lujo.

La limpieza de sus líneas y volúmenes permiten establecer a este carro como elegante, pero no ostentoso, a pesar de que su presencia se hace sentir tanto en la ciudad como en las carreteras. Su amplio radiador es parte de un ADN Bentley que evoca y fomenta la tradición de alta alcurnia de esta marca británica, basada en la sobriedad con elegancia.

Especial cuidado se ha tomado en el desarrollo aerodinámico del Continental Flying Spur, tal como lo demuestra el parachoques trasero que canaliza el aire al difusor de la parte baja, así como el pequeño alerón colocado en el borde de la tapa del baúl, para dar estabilidad a grandes velocidades. El coeficiente de penetración en el aire es uno de los más bajos entre los deportivos: 0.31 Cd, inusual entre los sedanes.

Este auto es construido casi enteramente a mano. Por ejemplo: el timón es forrado con dos agujas en un proceso eminentemente artesanal que asegura su alta calidad. Asimismo, los cueros utilizados son naturales, sin tinturas químicas, sino productos derivados de taninos puros.

Maybach 57S: extravagente alta calidad

Perteneciente a DaimlerChrysler, Maybach es el auto que está en lo más alto del portafolio de productos de esta empresa. Su concepto se reduce a ser una interpretación del mayor lujo actual con un desempeño deportivo, gracias a su motor V12 biturbo con intercooler, con desplazamiento de 6,000 centímetros cúbicos y 612 caballos de fuerza. Los turbos tienen una presión máxima de hasta 1.5 bares, valor fuera de serie en autos para utilización en calle.

Para el relanzamiento de la marca, en 2002, los dos modelos fueron el 52 y 57, números que designan el largo de ambos autos: 5.20 y 5.70 metros, respectivamente. El nuevo modelo es el 57 S, letra que designa un concepto especial en dinamismo y deportividad. Este es el primer auto en el cual la tradicional marca, a discreción de su propietario, se ha tomado la libertad de montar piezas de carbono en su interior, en sustitución de finas maderas.

Para lograr ese desempeño se ajustó la suspensión, se cambió ligeramente su diseño exterior y se incrementó la fuerza del motor del modelo 57, estando esta última tarea a cargo de Mercedes Benz-AMG. Su régimen de producción es ³un hombre, un motor², lo cual se ajusta perfectamente a la manufactura artesanal de Maybach. El maestro que fabrica cada motor pone su firma en la placa de identificación de éste.

Este carro materializa las interpretaciones de extravagancia y lujo modernos, al tiempo que es una muestra de la perfección técnica y alta calidad de que es capaz la marca.

Una de las mayores excentricidades de este auto es su Personalización Wallendorff realizada con oro y piedras preciosas. La variedad es amplia, desde discretos listones en los tableros hasta el escudo heráldico o nobiliario de su propietario, diseñado con oro de distintos colores y brillantes de gran pureza.

Datos Técnicos



Marca Rolls-Royce Bentley Maybach
Modelo Phantom Continental Flying Spur 57 S
Motor (# de cilindros - cc) 12 en V a 60° - 6,750 12 en W a 15°/72°/15° - 5,998 12 en V – 5,980
  biturbo intercooler    
Caballos de fuerza (hp / rpm) 453 / 5,350 560 / 6,100 612 / 4,800
Torque (Nm / rpm) 720 / 3,500 650 / 1,600 1,000 / 4,000
Aceleración de 0 a 100 Km/hora 5.9 segundos 4.9 segundos 5.0 segundos
Velocidad máxima (Km/hora) 240 * 312 no disponible
Tracción trasera trasera trasera
Consumo (Km./galón de combustible)** 35 no disponible no disponible.


*= Controlada electrónicamente
**= Consumo promedio

Néstor Larrazábal




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