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Alta velocidad, factura de muerte

Correr más de lo permitido con el automóvil parece ser, según los expertos, el peor de los vicios y el que ha sembrado más dolor en Guatemala. De acuerdo con una reciente estadística de los Bomberos Voluntarios, de los accidentes ocurridos, un 67 por ciento tiene como causa principal el exceso de velocidad.








Para las autoridades municipales, los velocímetros detectan con mucha precisión al vehículo infractor.

El día en que Fernando Gutiérrez decidió pisar el pedal de aceleración, para correr a más de 120 kilómetros por hora, no se imaginó que su vida y la de su familia cambiaría. Unos minutos antes su hija Nataly jugaba con él haciéndole cosquillas. Segundos después perdió el control del carro en un aparatoso accidente que segó la vida de su hijita.

Estar paralítico no alivia su culpa. ³Quien era la felicidad del hogar, ya no jugará conmigo², expresa. Ahora, Fernando reconoce, desafortunadamente en carne propia, que exceder los límites de velocidad no es un juego porque sí mata.

Pero Fernando no es el único que lamentablemente ha tenido que conocer la otra cara de la velocidad. Según los Bomberos Voluntarios, de 1996 a 2003 ocurrieron en toda la República cerca de 310,713 accidentes que dejaron 3,887 muertos y 198,000 heridos.

Esa misma investigación señala que el 67 por ciento de esos percances, fueron provocados por sobrepasar los límites de velocidad establecidos por la Ley de Tránsito. Estas cifras, para Amílcar Montejo, jefe de investigación de la Policía Municipal de Tránsito, sólo reflejan la cultura de violar las leyes en Guatemala.

Como respaldo a sus declaraciones, el funcionario edil señala que desde el año pasado, cuando se comenzó a implementar el programa del velocímetro, han impuesto en la ciudad capital cerca de 9,000 infracciones por violar el artículo 182 del Reglamento de Tránsito, relacionado con los excesos de velocidad.

Pero para la instructora de Manejo Defensivo, Luz de Cabrera, ese número de infracciones se queda corto comparado con el universo de automovilistas a quienes les apasiona correr a grandes velocidades. Según ella cerca de un 90 por ciento de los pilotos, quienes toman sus cursos, reconocen que sobrepasan esos límites.

Prohibido correr a más de...

Para los expertos, no respetar las señales de tránsito que indican los límites de velocidad, es producto de un atrevimiento y desconocimiento de las características de las carreteras del país.

El ingeniero Alejandro Maldonado, director de la Unidad de Protección Vial, Provial, del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, explica que los límites de velocidad no son impuestos por capricho de las autoridades, sino producto de los estudios del perfil de la carretera, sus pendientes, peraltes, inclinación lateral y radios de curvatura, que determinan a cuánto se puede circular.

Según el funcionario a mayor velocidad el conductor tiene menos tiempo para reaccionar ante un imprevisto. Por ejemplo: si se viaja a 100 km/h, un carro recorrerá 28 metros en un segundo , ³una distancia larga y poco tiempo para reaccionar², explica.

Las investigaciones demuestran que a mayor velocidad de impacto, hay más posibilidades de sufrir lesiones graves o mortales. En 1994 un estudio del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte, concluyó que la probabilidad de morir durante un impacto a 80 km/h es 20 veces superior que la de los pasajeros de otro automóvil cuya colisión se produzca a 30 km/h.

Además, la severidad del accidente aumenta exponencialmente con la velocidad del impacto. A 50 km/h el riesgo para un pasajero del asiento delantero con cinturón de seguridad, de sufrir lesiones y heridas graves es tres veces mayor que a 30 km/h. A 65 km/h el riesgo es cinco veces mayor que a 30 km/h, añaden los estudios.

Pero no sólo eso, a medida que aumenta la velocidad el campo de visión del conductor se va reduciendo, hasta quedar en un escaso ángulo de 30 grados, cuando se circula entre 130 y 150 km/h.

Así, expresan los expertos, si a 35 km/h el campo visual, que es de 104 grados, permite detectar sin dificultad objetos que están fuera de los márgenes de la carretera, a 100 ó 150 km/h ese campo de visión se reduce a 42 grados limitando la percepción sólo a elementos muy cercanos a la calzada, lo cual impedirá al conductor advertir una situación de riesgo que suceda en el exterior de la vía.

Los informes también dan cuenta que más del 70 por ciento de los accidentes, con velocidad inadecuada, se registran en curvas. ³Circular demasiado rápido por una curva triplica la probabilidad de sufrir un accidente², asegura el ingeniero Maldonado, de Provial.

Los operativos contra los excesos de velocidad han ayudado a reducir los accidentes en la ciudad capital, aseguran las autoridaes.
¿Quiénes infringen los límites de velocidad?

Aunque el exceso de velocidad es un problema que afecta a todos los automovilistas, según el estudio Perfil de la situación nacional de seguridad vial, el 50 por ciento de los muertos en accidentes son personas comprendidas entre los 15 y 44 años.

Lo mismo sucede entre los infractores. ³Los conductores jóvenes infringen más frecuentemente los límites que los pilotos maduros², asegura Amílcar Montejo de la PMT. Suelen arriesgarse innecesariamente al conducir a alta velocidad, no usar el cinturón de seguridad o sobreestimar su habilidad frente al volante.






En pocas palabras

A nivel mundial se estima que en el 40 por ciento de las fatalidades, en accidentes viales, está involucrado el exceso de velocidad. A mayor velocidad de impacto, mayor es la probabilidad de que ocurran accidentes y lesiones graves.

- Un impacto a 50 km/h es equivalente a dejar caer un carro desde una altura de dos pisos.
- Un impacto a 100 km/h equivale a dejarlo caer desde una altura de 11 pisos.
- Un impacto a 150 km/h equivale a dejar caer el auto desde una altura de 30 pisos.

Piénselo muy bien antes de pisar el acelerador

La alta velocidad reduce la capacidad del conductor para dirigir en forma segura, especialmente en curvas o en maniobras al evitar colisiones. También aumenta la distancia necesaria para frenar y extiende la distancia que recorre el vehículo mientras el conductor reacciona ante una situación peligrosa.

Por ejemplo:

- A 30 km/h la distancia de decisión es de 6 metros y la de frenado es 6 metros, 12 metros en total.
- A 50 km/h la distancia de decisión es de 9 metros y la de frenado es 14 metros, 23 metros en total.
- A 65 km/h la distancia de decisión es de 12 metros y la de frenado es 24 metros, 36 metros en total.
- A 80 km/h la distancia de decisión es de 15 metros y la de frenado es 38 metros, 53 metros en total.
- A 100 km/h la distancia de decisión es de 18 metros y la de frenado es 55 metros, 73 metros en total.
- A 110 km/h la distancia de decisión es de 21 metros y la de frenado es 75 metros, 96 metros en total.

Es importante notar que las distancias indicadas aumentan considerablemente para vehículos más pesados o para carreteras mojadas.

Néstor Larrazábal




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