| Los autos de Bond... James Bond |
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Atributos de este personaje son la pasión por el peligro, las bellas mujeres y los autos. Estos últimos lo definen conforme ha pasado el tiempo, desde cuando se negaba a manejar uno que no fuera británico, hasta la actualidad, cuando las fronteras transnacionales de la Unión Europea lo llevan a conducir modelos BMW.
Sin embargo, cuando ha sido necesario ha viajado sin empacho en una brujita, en un Tuk-tuk indio y en varios modelos de Detroit. Aquí les ofrecemos los más importantes de varias de sus películas, los cuales reflejan los gustos del momento.
Dr. No, 1962
Este Sunbeam Alpine azul descapotable le permite a Bond manejar con estilo, pero también con velocidad. Cuando tres enemigos lo persiguen, la maniobrabilidad del vehículo y la pericia del agente, los saca del camino para mandarlos a su destrucción.
Desde Rusia con Amor, 1963
El Bentley Mark IV convertible, propiedad de MI6, se acerca mucho al descrito por Ian Fleming en sus novelas. Dotado con teléfono, todo un avance tecnológico en aquella época, lleva al héroe a un picnic con una de sus famosas chicas, representada por Daniella Bianchi.
Goldfinger, 1964; Thunderball, 1965
El Aston Martin DB5 se considera el auto Bond por antonomasia, por las muchas modificaciones a que lo sometió el departamento Q: un monitor, precursor del sistema GPS; instrumentos para pinchar llantas; asiento lateral para lanzar al ocupante fuera del habitáculo; metralletas ocultas calibre .30; escudo trasero antibalas; cañones para lanzar agua a presión; bandeja para armas situada debajo del asiento; placas giratorias para circular en Inglaterra, Francia y Suiza. Corgy fabricó por lo menos dos modelos a escala de este vehículo. En Goldfinger también aparece un Rolls-Royce III, modelo 1937, amarillo y negro, con siete mil libras de peso pero capaz de alcanzar los 160 Km/h y que le servía al magnate y a su chofer, Oddjob, para llevar oro de contrabando de Inglaterra a Austria.
Sólo se vive una vez, 1967
Aunque es la única película en donde Bond no maneja, su chica de turno, Aki, lo salva dos veces en un Toyota 2000 GT, algo lógico puesto que la acción sucede en Japón. La segunda vez, Aki utiliza un sistema de video que, entonces, era único en el mundo.
Al servicio secreto de su majestad, 1969
Bond (George Lazenby) obtiene un Aston Martin DBS y lo utiliza para salvar a Teresa de Vicenzo de un intento de suicidio. Carente de equipos raros y de vidrios blindados, en él muere ella cuando una lluvia de balas cae sobre el auto. Teresa, en cambio, maneja un Ford Cougar en varias escenas.
Los diamantes son para siempre, 1971
Tiffany Case es la propietaria de un Ford Mustang Mach 1, pero Bond es quien lo maneja para evitar a la Policía en una persecución muy a lo Hollywood, que incluye pasar por un estrecho callejón con el auto casi de lado.
El hombre con la pistola de oro, 1974
Después de robar este AMC Hornet, y de secuestrar a su pasajero, 007, o doble cero siete como le llaman en Inglaterra, lo utiliza para perseguir al archienemigo del momento, Francisco Scaramanga, lo cual le da motivo para un impresionante giro de 360 grados.
La espía que me amó, 1977 y Sólo para tus ojos, 1981.
Si Sean Connery era un hombre DB5, Roger Moore fue un hombre Lotus Esprit. Este famoso auto fue único porque se podía sumergir y estaba dotado, hasta la saciedad, por todo tipo de adminículos para tierra y agua, como torpedos que se lanzaban desde el frente, periscopio y cohetes tierra-aire. Existe modelo de metal, fabricado por Corgy. En vista de que el auto fue un éxito y el público se encantó con él, los productores decidieron utilizarlo de nuevo en 1981, pero en versión turbo. Lamentablemente el auto duró poco en la cinta porque, cuando uno de los hombres de González, el malo de la película, intenta abrirlo, el sistema antirrobos explota al vehículo en una clara escena de humor negro. Luego, Bond le pide a Q otro Lotus similar, uno rojo, pero sólo se ve en dos breves apariciones más. Finalmente, para evitar a sus perseguidores el agente se aviene a viajar en un Citröen CV, y se queja de que ³sufre de bajo caballaje². Por supuesto, los dos caballos de fuerza de este vehículo son suficientes para una demostración de las inusuales capacidades de la brujita.
Octopussy, 1983
Modificado por los genios de Q, este Tuk-tuk salva a Bond durante una persecución en las calles de India, durante la cual incluso vuela por un instante.
A View to a Kill, 1985
Este Rolls-Royce modelo 1962 le salva la vida al 007. Bueno, no el auto, sino las llantas, de las cuales respiró aire cuando estaba sumergido, porque intentaron asesinarlo hundiéndolo dentro del auto. En una secuencia cómica, Bond maneja un taxi Renault sobre techos de otros carros, graderíos y en las calles de París causando más daño que sus propios enemigos.
The Living Daylights, 1987
Siguiendo la tradición establecida por el DB5 y el Esprit, Timothy Dalton utiliza este Aston Martin V8 y se quedó asociado con él. Como sus predecesores, el V8 estaba dotado con la última tecnología de punta: radio para interceptar la banda policiaca, cohetes Wostinger sincronizados (que le sirven para evitar un obstáculo), llantas inflables desde dentro, sistema para rodar sobre nieve y un motor de cohete un poco mejor, suponemos, que el obsoleto NO2. Una vez más, al abandonar el vehículo, Bond activa un sistema de autodestrucción, no por egoísmo, sino para proteger el secreto de su tecnología.
Goldeneye, 1995
Este Ferrari Spider 355, propiedad en la cinta de Xenia Onatopp, motiva a Bond a jugar al gato y al ratón, una escena ya vista en Goldfinger, lo que da motivo para presenciar una competencia callejera entre el Ferrari y el Aston Martin DB5 en el que viaja Bond. Más adelante se ve a un BMW Z3, pero sólo en breves escenas, suficientes para demostrar el tunig: asiento eyectable, paracaídas para frenar mejor el auto y un radar multipuntos.
El mañana nunca muere, 1997
El nuevo BMW 750iI está lleno de extras, como un control remoto, teléfono móvil Ericsson, vidrios antibalas, codificador GPS guardado en una cajilla de seguridad capaz de identificar huellas digitales y varias armas. Además, si alguien intenta abrirlo el auto se lo impide por medio de descargas eléctricas y emite gases lacrimógenos. Un poco mejor, tal vez, que destruir el carro con una explosión.
El mundo no es suficiente, 1999
Esta variante del BMW Z8 también contaba con controles remotos y cohetes tierra-aire. Lamentablemente los malos logran cortar la carrocería, lo que motiva a Bond a exclamar, ³a Q no le va a gustar esto².
Muérete otro día, 2002
Como cosa rara este Jaguar XKR, del enemigo Zao, está tan bien equipado como el Aston Martin V12 Vanquish, de Bond. Gracias a ello, estos autos realizan una de las mejores persecuciones de la serie en zonas despobladas de Finlandia. Por ejemplo, Zao localiza al Vanquish por medio de una cámara térmica y cuando se activan los minicohetes, las bombas de alto poder y un arma que está debajo del símbolo del auto, Bond encuentra la horma de su zapato. Sin embargo, el final de la carrera es lamentable por ridículo y es mejor verlo que contarlo aquí. Existe modelo corgy de ambos vehículos. Otra estrella de esta cinta es un Ford Thunderbird que maneja Giacinta ³Jinx² Johnson y que sólo sirve para que baje del vehículo, con ropa y pose sexys, para coquetearle a James Bond.
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