Irrigación

Humedecer la cara a media mañana o en la tarde con agua fresca garantiza un óptimo riego en la tez y minimizará la posibilidad de tensión.  También te ayudará a despejarte y continuar tus actividades diarias.









¡Bienvenida la cena!

Seguramente has oído que puedes eliminar la cena de tus hábitos alimenticios.  Con ello, lo único que obtendrás es que tu metabolismo se volverá lento y disfuncional.  Por ello disfruta de este tiempo de comida, degustando vegetales cocidos, una pieza de pollo o una manzana y así mantener un buen nivel alimenticio.






Bosteza y estírate

No importa lo que piense el jefe.  Debes tomar un pequeño descanso si tu actividad es muy sedentaria o muy activa.  Al estirar las piernas, mover un poco los pies e incluso descalzarte mejorará tu atención y tu rendimiento durante el día.



Descansa tus músculos

Los músculos, ligamentos y tendones se recuperan luego de ejercitarlos, cuando te tomas un descanso.  Por este motivo se recomienda intercalar los ejercicios de espalda, tríceps y bíceps cada día, para que los músculos se recuperen cada 48 horas.



¿Correr o caminar? Ambos queman calorias. Correr tonifica tus músculos y caminar conlleva menos riesgos de lesionarte.




Adaptación al ejercicio

Entrar de lleno al gimnasio sin preparación ni calentamiento puede traer consecuencias.  Aunque existen varias rutinas, la siguiente te puede ayudar a adaptar tus músculos al stress deportivo.





Siempre realiza estiramientos antes de hacer las rutinas.


Por Pedro Barrera

Fuentes: 1000 trucos para sentirse bien, de Luisa Toledo, Editorial Servilibro.  Marco Antonio Marroquín, instructor y administrador de Scandinavia Gym, Ciudad San Cristóbal, teléfono 2478-1566.  Licenciada en Nutrición Gabriela Meneses, teléfono 5362-3073.




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